Presidenta Dina Boluarte plantea tregua y un Gobierno de unidad nacional

Dina Boluarte asume como la primera mujer presidenta de la historia del Perú. (Flickr - Presidencia).

La presidenta aseguró que ejercerá el cargo hasta julio de 2026. Durante su discurso, invocó a todas las fuerzas políticas a la unidad y habló de la necesidad de constituir un Gabinete Ministerial representado por todas las fuerzas democráticas.

Dina Ercilla Boluarte Zegarra se convirtió ayer en la primera presidenta en la historia del Perú. Lo hizo luego de jurar al cargo tras horas de incertidumbre que vivió el país con el golpe de Estado que diera el hoy vacado expresidente Pedro Castillo.

Desde esa institución existían dudas de si aceptaría asumir el cargo de presidenta si se aprobaba la vacancia, sin embargo, la duda se disipó cuando se pronunció por redes sociales.

“Rechazo la decisión de Pedro Castillo de perpetrar el quiebre del orden constitucional con el cierre del Congreso. Se trata de un golpe de Estado que agrava la crisis política e institucional que la sociedad peruana tendrá que superar con estricto apego a la ley”, escribió.

INVOCACIÓN

Dina Boluarte arribó por la tarde al Hemiciclo del Congreso para jurar como presidenta. En la sesión, además de los legisladores, estuvieron presentes los representantes de la Contraloría, Poder Judicial, Fiscalía y otras instituciones.

Allí, el presidente del Congreso, José Williams Zapata, le colocó la banda presidencial y le tomó juramento: “Juro por Dios, por la patria y por todos los peruanos, que ejerceré fielmente el cargo de presidenta de la Republica y asumo -de acuerdo con la Constitución Política del Perú- en este momento y hasta el 26 de julio del 2026″.

Durante su primer mensaje a la Nación, Boluarte Zegarra afirmó que hubo un intento de golpe de Estado promovida por Castillo, el mismo que no encontró eco en las instituciones democráticas.

“Atendiendo al mandato constitucional se ha tomado una decisión y es nuestro deber actuar, asumo el cargo como presidente siendo consciente de la enorme responsabilidad que me toca”, dijo.

Su mensaje se enfocó en hacer un llamado a la unidad de los actores.

“Mi primera invocación no podía ser de otra manera que convocar a la más amplia unidad de todos los peruanos”, sostuvo en medio de aplausos de diferentes bancadas, incluso, de la oposición.

En ese sentido, hizo un pedido a la representación nacional.

“Pido una tregua política para instalar un gobierno de unidad”, señaló.

Por otro lado, se refirió a las acciones de fiscalización sobre su gestión.

“No voy a pedir ni podría hacerlo, que no fiscalicen mi Gobierno y que escruten las decisiones que se tendrán que tocar. Por ello, mi primera medida será enfrentar a la corrupción, solicitaré el apoyo de la Fiscalía y la Procuraduría”, adelantó.

Llamó la atención que habló de la necesidad de constituir un Gabinete de todas las sangres en el que estén representadas todas las fuerzas democráticas.

Además, envió un mensaje a las Fuerzas Armadas(FF.AA.) y a la Policía Nacional del Perú (PNP) para que confíen en su Gobierno, porque respetará la misión constitucional.

Mientras daba esa parte del discurso, lo hacía mirando a las galerías del hemiciclo en las que estaban altos mandos de las FF.AA. y PNP.

INTENTO

Más temprano, en medio de nuevas revelaciones que complicaban su situación y unas horas antes de que el Congreso vote la moción de vacancia presidencial en su contra, Pedro Castillo dio un sorpresivo mensaje a la Nación a las 11:42 a.m.

Con las manos temblando, el entonces mandatario dio lectura a tres hojas en las que se refirió a las confrontaciones que ha tenido con el Parlamento y anunció la disolución del Congreso.

“Instaurar un gobierno de emergencia excepcional, convocar a elecciones para un nuevo Congreso con facultades constituyentes para elaborar una nueva Constitución en un plazo no mayor de nueve meses”, fue parte del mensaje que ofreció.

Castillo Terrones “declaró” en reorganización el Poder Judicial (PJ), el Ministerio Público (MP), la Junta Nacional de Justicia (JNJ) y el Tribunal Constitucional (TC).

También instó a todos los que poseen armamento ilegal a entregarlo a la Policía en un plazo de 72 horas.

Además, decretó toque de queda desde ayer a las 10 de la noche hasta las 4 de la mañana de hoy.

Cabe precisar que su ordenanza quedó sin efecto tras la juramentación de Boluarte.

Sin embargo, el golpe de Estado no recibió el respaldo de sus ministros, pues uno a uno fueron renunciando mediante redes sociales bajo el mismo argumento: Que el orden constitucional se rompió.

SOLO

Mientras los minutos pasaban, ninguna institución apoyó el golpe de Estado que hizo Castillo Terrones.

La fiscal de la Nación, Patricia Benavides, rechazó el quebrantamiento del orden constitucional.

“Exhorto a respetar a la Constitución, al Estado de derecho y la democracia que tanto nos ha costado lograr”, afirmó.

La JNJ también rechazó el golpe, pero además, le recordó al Perú que “nadie le debe obediencia a un gobierno usurpador”.

En tanto, el pleno del TC, presidido por Francisco Morales Saravia, destacó que Castillo se colocó al margen de la Constitución, por lo que el Congreso debe actuar según sus atribuciones.

Por su parte, Elvis Barrios, titular del PJ, condenó las acciones de Castillo.

“Llamamos a las instituciones y ciudadanía a mantenerse firmes y vigilante por el Estado de Derecho”, sostuvo.

También emitieron un pronunciamiento el Jurado Nacional de Elecciones, la Oficina Nacional de Procesos Electorales y el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil.

Los organismos electorales adelantaron que no acatarían la convocatoria a elecciones congresales, ni constitucionales.

Sin embargo, la calma volvió para muchos cuando se emitió un pronunciamiento del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas y la Policía.

En un documento, recordaron que son respetuosos del orden constitucional, por lo que, cualquier acto contrario a ese orden establecido, constituye una infracción a la Constitución.

“Y genera el no acatamiento por parte de las FF.AA. y las PNP”, resaltaron.

Finalmente, el Congreso decidió adelantar la sesión del Pleno en el que votó la vacancia presidencial, lo que logró finalmente la destitución de Castillo Terrones.