Rusia, China y Arabia Saudita preocupados por guerra en Irán

Rusia y Arabia Saudita expresaron preocupación por la escalada del conflicto bélico en Medio Oriente y sus efectos sobre la seguridad energética global, mientras China calificó de “acción militar ilegal” la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.

En conversación telefónica sobre el conflicto en Medio Oriente, el presidente ruso Vladimir Putin y el príncipe heredero saudí, Mohammad bin Salman coincidieron en la urgencia de un alto al fuego inmediato y de soluciones orientadas a la reducción de tensiones en la región.

Puntin, aliado de Irán, y bin Salman, cercano a Washingon, instalaron a buscar una salida al conflicto, que Estados Unidos e Israel comenzaron el pasado 28 de febrero al agredir al país persa, situación que ha ido escalando hasta desatar una crisis energética global.

También reafirmaron la relevancia de fortalecer la colaboración dentro de la alianza OPEP+, países petroleros e invitados, para garantizar la estabilidad del crudo en el mercado internacional y destacaron su satisfacción por el nivel actual de cooperación bilateral.

China, por su parte, ha calificado de “acción militar ilegal” la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y la considera la “causa fundamental” del bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de la producción mundial de petróleo y gas natural.

China impactada

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Mao Ning, instó a las tres partes a “negociar el cese de las hostilidades”, ante el riesgo de una escala regional del conflicto.

“Tienen que trabajar juntas para reducir la tensión y evitar que la inestabilidad regional tenga un mayor impacto en la seguridad económica y energética mundial”, expresó.

La guerra en Irán también alcanzó a la bolsa china, que registró pérdidas de hasta un 1,6% tras el discurso del presidente estadounidense, Donald Trump, quien anoche prometió atacar Irán “con dureza” en las próximas dos o tres semanas.

Las bolsas chinas habían cerrado el miércoles en positivo ante la perspectiva de una posible desescalada del conflicto en Medio Oriente una vez que Trump dio por cumplidos sus principales objetivos militares, pero este jueves volvió a bajar ante la nueva amenaza.

El gigante asiático compra petróleo a precio menor a Irán en yuanes, y la adquisición de petróleo ruso también se realizará en divisas distintas del dólar. La caída de la divisa estadounidense acentuaría el ascenso de China como principal competidor de EEUU, según analistas.

China ya compite por una moneda común de los BRICS, grupo de países con economías emergentes que ya supera en PBI y población global al G7 y G20. La guerra en Medio Oriente supone una oportunidad para que el yuan chino acentúe el ascenso, estiman expertos.

Francia e Irán

De otro lado, el presidente francés Emmanuel Macron sostuvo que cualquier acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz debe ser coordinado con Irán. Abrir esa importante vía marítima por la fuerza no es una opción que hayamos elegido, como lo plantea EEUU, añadió.

Especialistas consideran que una operación militar en el estrecho de Ormuz tomaría un tiempo indefinido y expondría a las fuerzas a grandes riesgos costeros y balísticos.

En un menaje al país, el presidente Trump lamentó que algunos miembros de la OTAN se hayan negado apoyar a Estados Unidos para desbloquear el estrecho de Ormuz, cerrado por Irán, y emplazó a sus aliados europeos a buscar el petróleo por su cuenta y riesgo.

BM preocupado

De otro lado, el director general del Banco Mundial, Paschal Donohoe, expresó su “profunda preocupación” por los efectos de la guerra en Medio Oriente sobre la economía global.

Sostuvo que el conflicto bélico, iniciado por Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero, ocurre en un momento en que numerosos países enfrentan dificultades tras una sucesión de crisis internacional.

En declaraciones a la agencia de noticias francesa AFP, Donohue dijo que el BM sigue con cautela la evolución de indicadores como la inflación, el empleo y la seguridad alimentaria.

África y Asia

Dijo que el organismo financiero presta especial atención a países de África y Asia, las regiones más expuestas al encarecimiento de la energía y a las perturbaciones en las cadenas de suministro, y realiza consultas con múltiples gobiernos para evaluar sus necesidades.

Donohoe aseguró que el BM está preparado para prestar apoyo a las naciones que lo soliciten y trabaja en determinar los recursos financieros e intervenciones necesarias para mitigar los efectos a corto plazo.

En un comunicado conjunto, suscrito esta semana, por el BM, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Agencia Internacional de la Energía (AIE), anunciaron la creación de un grupo de coordinación para garantizar una respuesta eficaz e integrada.