Nieto, ex ministro de Defensa, pide dejar asunto a próximo gobierno
El candidato presidencial del Partido Buen Gobierno, Jorge Nieto, con posibilidades de pasar a segunda vuelta, consideró un “chantaje” de Estados Unidos la amenaza al Perú para que compre aviones de combate, a tres meses de la salida de actual gobierno.
Dijo que en una conversación con el mandatario transitorio José María Balcázar le comunicó su oposición a llevar a cabo el proceso y que esa responsabilidad corresponde a la próxima administración. Balcázar, quien asumió el cargo el pasado 18 de febrero, anunció la semana pasada que postergaba la adquisición de 24 cazas-16 por 3.500 millones de dólares.
Sin embargo, el embajador estadounidense en Lima, Bernie Navarro, un empresario nombrado por el presidente estadounidense, Donald Trump, en la red X advirtió que la suspensión de la compra de los cazas “socaba los intereses estadounidenses” y que Washington utilizaría “todas las herramientas disponibles” para proteger sus intereses.
«Corremos el riesgo de pasar de ser un país a un territorio», sostuvo anoche en América TV al señalar que el Ministerio de Relaciones Exteriores debió responder a Navarro por lo que consideró una ofensa al ser consultado por una velada amenaza de enviar un portaaviones a las costas de Perú.
Durante recientes maniobras navales conjuntas en el Pacífico entre Ecuador y EEUU, en la primera semana de abril, participó el portaaviones USS Nimitz y su grupo de ataque, que han permanecido en la costa del vecino país del norte, cerca a la frontera con Colombia, que se alista a celebrar elecciones presidenciales, el 31 de mayo.
Nieto, ex ministro de Defensa durante el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, quien renunció en 2018 ante presiones de la mayoría opositora del Congreso, que era controlado por el Fujimorismo, sostuvo que algunos de los postores en la licitación internacional habían presentado propuestas ventajosas, pero al parecer había un compromiso con EEUU.

El jefe de Gabinete, Luis Arroyo Sánchez, ante el programa dominical Panorama, anunció el 22 de marzo que en los primeros días de abril “debe definirse” entre tres postores: Gripen (Suecia), Dassault Rafale (Francia) y Lockheed-Martin F-16 (EEUU), participantes en la licitación, proceso que se encuentra bajo la “mira” de la Contraloría General.
Incluso el embajador Navarro, cercano al secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, de origen cubanoamericano, publicó una foto en su cuesta en X junto a Jerí almorzando una hamburguesa, lo que fue interpretado como un anuncio de que EEUU habría ganado la licitación de venta de aviones de combate al Perú.
Balcázar, entonces titular del Congreso, reemplazó en el cargo a Jerí, acusado por supuesta corrupción, anunció el pasado fin de semana una “pausa” en la firma del contrato para la compra de 24 aviones F-16 Block 70 a EEUU, lo que puso los reflectores de la transparencia en el proceso y generó una tensión diplomática.
Sin embargo, el periodista del diario La República, Ángel Páez, revelo que durante el gobierno pasado se habría decidido negociar directamente con la parte de EEUU, lo que impidió que los otros postores no pudieran competir en igualdad de condiciones.
Recordó una compra irregular de aviones usados durante el régimen de Alberto Fujimori (1990-2000), que permitió la corrupción y varias naves de guerra que estaban en malas condiciones terminaron estrellándose o inservibles, después de haber sido adquiridos con el argumento de la seguridad nacional.
Sectores políticos y medios conservadores del país se han dedicado a presionar y criticar al gobierno interino de Balcázar con el pretexto de una amenaza estadounidense y una supuesta sanción a autoridades peruanas por postergar la firma de contrato, un proceso que inicio el destituido gobierno derechista de José Jerí, que estuvo 130 días al frente del gobierno.
Entre los defensores para la compra de los F-16 se encuentran los excandidatos presidenciales derechistas Rafael López Aliaga (Renovación), William Zapata (Avanza País) y Wolfgang Grozo (Integridad Democrática), los dos últimos provienen de las Fuerzas Armadas, además de los medios conservadores cercanos a Washington.
El excandidato presidencial y excongresista, Fernán Altuve, criticó en días recientes a la Cancillería peruana por no reaccionar ante los ataques del presidente estadounidense, Donald Trump, contra el Papa León XIV, con nacionalidad peruana, por promover la paz y condenar la guerra en Irán, iniciada por EEUU e Israel, conflicto que repercute en el mundo.
Perú ha sido escenario de una disputa por la hegemonía de la región por parte de Estados Unidos y China. EEUU con leguleyadas y amenazas a autoridades locales ha desplazado a China en el control del Canal de Panamá.
La Casa Blanca confirmó en enero la reconstrucción, con un gasto de 1.500 millones de dólares, de una base naval en el Callao, provincia vecina a Lima, con el argumento es hacer frente al narcotráfico, pero la instalación militar está a 80 km al norte de la capital con el megapuerto del Chancay, levantado con cerca de 4.000 millones de dólares por China, una importante ruta entre América del Sur y Asia.
El economista Oscar Ugarte, académico que laboró Perú y México, a través de las redes sociales advirtió el riesgo de un posible ataque o atentado contra el megapuerto de Chancay, posibilidad que agravaría el conflicto entre las dos potencias nucleares. La geopolítica de EEUU apunta a frenar el avance de China en América Latina y el Caribe con apoyo de la derecha latinoamericana.









