Irán mantiene operativa la capacidad de su programa de misiles e infringe golpes certeros a Estados Unidos e Israel, asegura Teherán, que informa del derribo de un segundo caza F-35, el ataque contra un portaaviones y más bajas al ejército más poderoso del mundo.
Desmintió las afirmaciones del presidente Donald Trump, quien el miércoles aseguró en un mensaje a la nación haber “diezmado” a las fuerzas iraníes y que Washington “seguirá golpeando objetivos claves” en territorio de la nación islámica.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, lamentó la amenaza de Trump de pretender volverla a la “Edad de piedra” a la nación persa, lo que para Teherán significaría una masacre. El líder del país islámico sostuvo que “la historia está llena de aquellos que pagaron un alto precio por su silencio frente a los criminales”.

Por segunda vez en menos de un año, Irán ha sido atacada por EEUU e Israel, que consideran a Teherán un obstáculo en el propósito de llegar a controlar el Medio Oriente, una zona rica en recursos energéticos, aunque argumentan la agresión a que Teherán pretendería desarrollar un programa nuclear.
Aunque Washington y Tel Aviv aseguran haber destruido gran parte de las armas persas, Irán utiliza complejas redes de túneles subterráneos que ha creado a lo largo de décadas para proteger su arsenal ante eventuales ataques. En junio pasado, Washington y Tel Aviv bombardearon a Teherán para acabar con el programa de misiles.
La agresión estadounidense-isrelí, que comenzó el 28 de febrero, ha derivado en el apoyo del pueblo iraní tanto a las Fuerzas Armadas como al sistema islámico en su conjunto. Irán ha frustrado intentos de injerencias extranjeras y demuestran hasta el momento que no se doblegan ante los agresores, sostienen analistas.
Algunos medios como CNN, incluso han sugerido que Irán todavía posee una gran cantidad de misiles además de lanzadores de estos artefactos, cuyos efectos ha sido efectivo en su táctica de lanzar y reubicarlos rápidamente para evitar ser detectados por el “enemigo”.
Según Fox News, que cita fuentes militares, “Estados Unidos despliega bombarderos B-52 sobre Irán”, mientras el portal estadounidense de Axios, cercano a Israel, confirmó que Teherán habría derribado un avión de combate estadounidense, mientras equipos de rescate fieron desplegados en la zona en busca de los dos pilotos de la aeronave.
El Ejército y la Guardia Revolucionaria persas informaron esta semana haber derribado o impactado durante la guerra con Estados Unidos e Israel a cuatro aviones F-15 (3 en Kuwait y 1 en Teherán), dos F-16 (1 en las regiones centrales y 1 en el sur), un F-18 en el sur y dos F-35 (1 en el sur y 1 en las regiones centrales).
En los últimos días se reportó la destrucción de un E-3 Sentry (AWACS) en un ataque iraní contra una base aérea en Arabia Saudita. CNN difundió “imágenes impactantes” del avión siniestrado, con la cola desprendida y su característico domo de radar giratorio en el suelo en la base militar ubicada en el desierto oriental del reino árabe.

La pérdida del AWACS es “un golpe serio para las capacidades de vigilancia (de Estados Unidos)”, dijo el analista militar Cedric Leighton, excoronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que ha volado en ese tipo de aeronave, de acuerdo a CNN.
La televisión iraní reporto que las Fuerzas Armadas persas hicieron un llamado a la población para que ayude a capturar con vida al piloto estadounidense de un avión de combate F-35 de última generación, derribado cerca de la frontera en la mañana de este viernes, perteneciente al escuadrón de Laken Heath.
La agencia de Noticias Tasnim asegura que las aeronaves restantes intentaron completar la misión, pero la defensa aérea iraní siguió disparando con un moderno sistema. Reporta que uno de los helicópteros estadounidenses que participaba en la misión de rescate fue impactado cerca de la frontera, lo que lo obligó a retirarse.
Asimismo, la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, en coordinación con las fuerzas armadas en Yemen, llevaron a cabo, como parte de la 91ª oleada, ataques con misiles superpesados de largo alcance de combustible líquido y sólido, contra bases de las fuerzas israelíes, empresas de la industria militar y equipos de apoyo logístico en el oeste de Tel Aviv y el puerto de Eilat.
El CGRI además asegura haber atacado al grupo del portaaviones “Abraham Lincoln” en el océano Índico, con cuatro misiles “Qadr 380”, en el marco de la oleada 91 de la operación Promesa Veraz 4. El pasado 12 de marzo, EEUU informó que el portaaviones “Gerard Ford”, que operaba en el mar Rojo, había sufrido un incendio en su lavandería.
Las fuerzas iraníes aseguraron haber llevado a cabo ataques con misiles balísticos y drones contra sistemas de radar y equipos navales estadounidenses e israelíes durante el lanzamiento de la 92ª oleada a sistemas de radar tridimensionales y de largo alcance de Estados Unidos en la región y en territorio israelí.
Además, las Fuerzas Espaciales lanzaron con éxito dos misiles balísticos en la base aérea de Ramat David, que alberga escuadrones de cazas israelíes F-16, aseguró la fuente.
A pesar de los duros golpes propinados por Estados Unidos a territorio persa, Irán ha impactado en la economía del país norteamericano con el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% de la producción mundial de petróleo y gas, lo que ha desatado una escalada en los precios en el mercado internacional.

“Nuestro ejército (de EEUU), el más grande y poderoso “por un gran margen” en cualquier parte del mundo, aún no ha comenzado a destruir lo que queda en Irán. Los puentes serán los siguientes, y luego las centrales eléctricas. El liderazgo del nuevo régimen sabe lo que se debe hacer, y se debe hacer rápidamente”, enfatizó Trump.
Sin embargo, el gobierno de Trump ha solicitado un presupuesto récord de defensa de 1,5 billones de dólares para el año fiscal 2027.









