El senador Rodrigo Paz Pereira y el expresidente en 2001-2002, Jorge Quiroga, pasaron a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Bolivia, ante la división de la izquierda, que gobernó por dos décadas el país.
Paz Pereira abogó por una «gran transformación», mientras sus seguidores clamaban por «renovación».
Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (socialdemocrata) no resaltaba en ninguna de las encuestas, que lo mantenían entre los últimos en intención de voto.
El empresario Samuel Doria Medina, candidato de la alianza de centroderecha Unidad y con el apoyo de Estados Unidos, ha reconocido su derrota.
El ganador de la primera vuelta, celebrada el domingo, es economista de profesión con una maestría en Gestión Política.
Ejerció como jefe de Estado de forma interina (2001-2002) luego de que el exmilitar Hugo Banzer (1971-1978 tomó el poder por golpe de estado, y 1997-2001) elegido por elección) dejara la Presidencia por un diagnóstico de cáncer.
En la segunda vuelta, el 19 de octubre, la posición de la izquierda boliviana será determinante en el próximo resultado y una lección para los líderes de esa tendencia sobre la necesidad de mantener la unidad.
El actual presidente, Luis Arce, de saliente gobierno de MAS, reiteró su disposición de transferir el poder a quien sea elegido por el pueblo.








