China es otro mundo

  • Desarrollo tecnológico y modernidad
  • Desplaza a Occidente

Ha dejado atrás hace mucho tiempo a Occidente en incluso ha desplazado a Estados Unidos en el llamado «Primer mundo» con el dominio de la tecnología, la modernidad alcanzada y ya es lider en la economía mundial.

China no destruye sino construye y hasta desafía a la propia naturaleza, a veces convertida en un obstáculo geográfico o una limitación en el desarrollo nacional. La arquitectura china combina la ingeniería moderna con la estética tradicional del gigante asiático.

Tiene una economía que produce más del doble de electricidad y construye tal cantidad de infraestructuras que no deja de sorprendernos. Produce 12 veces más acero y 22 veces más cemento.


En gigante asiático ya triplica a la economía de Estados Unidos, que ha dejado de ser la potencia hegemónica o encabezar el primer mundo.

China construye ciudades enteras en menos de dos años, hospitales de 1,000 camas en 10 días y edificios de apartamentos de 10 pisos en 28 horas. La maravilla de la ingeniería moderna ha llevado a los ingenieros chinos a construir puentes sobre las montañas, a grandes alturas, e incluso sobre ríos. Cortan o perforan montañas para construir dando pasos que podrían sacudir el tablero tecnológico global.

En la provincia de Guizhou, donde más del 92 % de su territorio es montañoso, a través del Cañón de Huajiang se levanta el puente más alto del mundo con una altura de 625 metros, aproximadamente el doble de lo que mide la Torre Eiffel, en Francia. Este proyecto reducirá el tiempo de viaje entre los condados de Liuzhi y Anlong.

También está desarrollando un método muy barato y eficiente para fabricar semiconductores de alta calidad, clave para la inteligencia artificial, autos eléctricos y móviles. China ha dejado atrás la imagen de país en desarrollo y casi ha desaparecido la pobreza con una economía planificada, resaltan los expertos.

Después de haber sido colonia de todas las potencias occidentales durante siglos, e invadida por Japón, situación que diezmó a gran parte de su población, hoy China es un coloso que está decidido a no dejar que se repita la historia que le fue adversa.


Ofrece al mundo su conocimiento milenario y compartir el desarrollo alcanzado, a través del multilateralismo que Pekín impulsa y cuyos principios son respeto mutuo y soberanía, sin presiones ni sanciones, destacan las autoridades de la nación asiática.