Más de dos millones de palestinos viven hacinados en la Franja de Gaza, bajo amenazas y aislados del mundo por la ocupación de Israel, denunció el Obispo Guillermo Shomali, Vicario General del Patriarcado Latino de Jerusalén, conocida como la “Tierra Santa”.
Todo esto «bloquea el nacimiento de un Estado palestino», sostuvo a medios vaticanos en una entrevista difundida en Semana Santa e insta al mundo a no olvidar la situación en la que vive la población palestina en Gaza y Cisjordania, territorios palestinos.
Israel proclamó su independencia el 14 de mayo de 1948, un año después de una resolución de la ONU, cuyo plan era dividir en dos Estados el territorio palestino, ya que ambos lados eran colonia británica, pero el Estado judío se opuso a la creación de Palestina y con apoyo militar de Occidente arrebató más territorios a sus vecinos.
Reconocida como Estado por la mayoría de miembros de la ONU, Palestina acusa a Israel de pretender apropiarse además de tierras de sus vecinos, como Líbano y Siria, y según la política expansionista de Tel Aviv desde el Nilo (África) hasta el Éufrates (Asia), denunció la Liga Árabe, con 22 miembros.
En la Franja costera viven 2.4 millones de personas. “En Palestina, se reportan diariamente casos de violencia de colonos contra palestinos y comunidades cristianas”, subrayó Shomail al medio del Vaticano este Jueves Santo.

Por decisión de Israel se impidió celebrar la Misa de Domingo de Ramos, el 29 de marzo, en la Basílica del Santo Sepulcro por Semana Santa, aunque la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, argumentó que buscaba proteger a los fieles.
Por primera vez en siglos, a los líderes de la Iglesia se les impidió celebrar la Misa en uno de los lugares más sagrado del cristianismo. El Vaticano la llama «Tierra Santa» y se encuentra ocupada por el ejército hebreo. Shomali dijo que «Gaza está olvidada. Hoy, toda la atención se centra en Irán y el sur del Líbano (bajo bombardeos por parte de Israel y EEUU), pero en la Franja, siguen sufriendo: el problema no está resuelto».
Hizo un llamado a mantener la atención en lo que aún sucede en Gaza, capital de la Franja. “Allí, la economía se está derrumbando y siguen faltando muchas cosas: medicamentos, antibióticos, equipo médico”, además “hay una falta de seguridad”, advirtió.
Flotas humanitarias procedentes de diversas partes del mundo han pretendido romper el bloqueo por mar, pero han sido impedidos por Israel, que ha impuesto un cerco y limita el ingreso de alimentos, agua, medicinas y otras necesidades.
Shomali afirmó que en Gaza, los palestinos mueren a diario, mientras que en Rafah, cruce fronterizo con Egipto, “no funciona como estaba previsto”, ya que es la única vía por donde pueden salir o recibir asistencia, pero está cerrada por el ejército hebreo.
Respecto a la reconstrucción de Gaza sostuvo que “ya no se habla de ello”, pero “el 80% de la infraestructura sigue destruida” por la guerra de Israel, que pretende expulsar a los palestinos para el control total del lugar y permitir el ingreso de colonos judíos. “Quienes pueden, y lo consiguen, huyen del enclave: muchos se dirigen a Australia, donde unas 50 familias han sido acogidas”, explicó.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha propuesto reconstruir el enclave costero para levantar una zona turística para extranjeros y su aliado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, tiene el deseo de convertir a Israel en eje del petróleo y gas de Medio Oriente.
Trump, magnate de 79 años, ha conformado una “Junta de paz” con algunos países que previamente han aportado 10.000 millones de dólares por miembro, pero sin la participación de la ONU y el Vaticano se ha negado a formar parte de la iniciativa. Algunos países árabes se enfrentan a Israel, como el caso de Irán, blanco de una agresión conjunta EEUU-Israel, que se opone a la política expansionista judía.
Shomali sostuvo que las tensiones también se viven en Cisjordania, que forma parte del Estado de Palestino. “Hay un grave problema: los asentamientos (de colonos). Hay 200, y siguen creciendo. Porque la idea de Israel es limitar la presencia palestina a solo tres lugares, construir colonias alrededor de las ciudades para ocupar el territorio y así lograr la anexión de Cisjordania bajo el nombre de Judea y Samaria”, denunció.
“Quieren hacer olvidar que existe un pueblo palestino que poco a poco se convertirá en minoría: el objetivo de todo esto es impedir la creación de un Estado palestino”, anotó. Las tres zonas donde los israelíes pretenden confinar a los palestinos son Hebrón-Belén, Ramala y Nablus y Jenín, detalló.
“A lo largo de la carretera que va de norte a sur, se multiplican los asentamientos” judíos, sostuvo al tiempo de afirmar que Israel obstaculiza “el crecimiento de las ciudades, porque es difícil encontrar terrenos para construir: 53 territorios palestinos se encuentran en la Zona C, donde, sin embargo, es imposible construir nada, porque «es una zona ocupada bajo control israelí total. Y los colonos construyen asentamientos donde quieren en esta zona».
Las comunidades cristianas también son el centro de episodios de violencia, advierte Shomali. En Taybeh, los colonos «entran cuando quieren, prenden fuego a vehículos y coches, e impiden a los agricultores trabajar sus campos» para la cosecha de aceitunas, narra el representante de la Santa Sede en territorio palestino ocupado.
“En otros lugares, matan, como en las aldeas de Bir Zeit o Aboud”, detalla el Vicario General del Patriarcado Latino de Jerusalén desde 2021. “Somos pocos, solo 50.000” entre Cisjordania y Jerusalén Este. Los colonos “aprovechan cualquier pretexto para desatar la violencia: basta con que un joven denuncie a alguien a la policía por lanzarles una piedra. Son unos matones, la gente tiene miedo”, agregó.
Ahora, añadió, “se construirá un nuevo asentamiento cerca de Belén, en Beit Sahour, en la zona llamada Osh Ghrab, en tierras pertenecientes a familias cristianas. Ni siquiera pueden acercarse”, explicó. Todo esto “bloquea el futuro del Estado palestino”, narró con amargura el obispo Shomali.









