Más de 6 décadas de violencia vive país sudamericano
El Papa Francisco XIV condenó hoy los atentados terroristas en Colombia, que dejaron el pasado fin de semana unos 20 muertos, a un mes de las elecciones presidenciales con el oficialismo de favorito, según las últimas encuestas.
Ante los miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el Pontífice lamentó los ataques atribuidos a grupos armados en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca, que el sábado último dejaron además más de 45 personas heridas.
Se trata de la masacre de civiles más sangrienta registrada en el país sudamericano en más de una década y a cuatro semanas de los comicios, previstos el 31 de mayo. El aspirante oficialista Iván Cepeda se ubicada adelante con 44.3 % en las preferencias electorales, a distancia de Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia.
“Con dolor y preocupación he tenido noticia de la trágica situación de violencia que aflige la región sur oeste de Colombia que ha causado graves pérdidas de vidas humanas”, expresó y subrayó el impacto desproporcionado que tienen sobre la población civil.
León XIV exhortó “a todos a rechazar cualquier forma de violencia y optar decididamente por el camino de la paz”.
Violencia que estremece
La ola de violencia, en un contexto marcado por un clima electoral cada vez más tenso, generó un llamado a la paz de la Iglesia colombiana, a través del Obispo de Quibdó, Monseñor Wiston Mosquera Moreno, quien sostuvo que “Colombia ya no aguanta más derramamiento de sangre de inocentes”.
“Rechazamos y condenamos todas estas formas macabras de violencia que enlutan al país”, señaló el prelado en un comunicado publicado por su diócesis el domingo.
Desde 1946 grupos insurgentes, paramilitares, narcotráfico y la actuación de las Fuerzas Armadas han provocado violencia. En 2016, durante el gobierno de Juan Manuel Santos se buscó poner fin a los enfrentamientos armados y el proceso lo retomó Gustavo Petro, quien acusó a los grupos de poder de utilizar a los paramilitares para adueñarse de las tierras de los agricultores.
León XIV, asimismo, evocó su reciente gira pastoral por África, y mencionó a Camerún, ex colonia británica y francesa, donde pidió superar los desafíos más urgentes: la necesidad de una distribución equitativa de las riquezas; de dar espacio a los jóvenes, superar la corrupción endémica; promover el desarrollo integral y sostenible, y criticó al neocolonialismo.
Otras opciones
De otro lado, la ciudad costera colombiana de Santa Marta reúne a delegaciones de 50 países y representantes de ONG, la sociedad civil y miembros de diversas Iglesias cristianas y confesiones religiosas que debaten hasta hoy sobre cómo llevar a cabo una transición ecológica sin depender más de los combustibles fósiles.
Alberto Franco Giraldo, responsable de Iglesias y Minería en Colombia, dijo que “las soluciones no pueden provenir del mismo sistema que genera las crisis”.
Santa Marta, pequeña ciudad situada a orillas del mar Caribe al norte de Bogotá, rodeada por la Sierra Nevada, un macizo montañoso tan extenso como la región del Véneto, acoge la primera cumbre que promueve dejar los combustibles fósiles y optar por caminos diferentes.
Durante seis días de debates, conferencias y seminarios, Colombia busca una alternativa por tener una economía dependiente de los combustibles fósiles y el uso de carbón, petróleo y gas, principales causas de los efectos negativos del cambio climático.
Previamente, la red Iglesias y Minería, en un documento, advirtió que el aumento de las guerras en el mundo, así como la extracción desenfrenada de minerales críticos y tierras raras “generan un mayor consumo de combustibles fósiles, emisiones de gases de efecto invernadero y una destrucción acelerada de la naturaleza”.
“El genocidio y el ecocidio no son causados solo por los conflictos, sino también por el sistema extractivista que los sustenta”, agregó.









