
El gobierno alemán dio a conocer este último viernes el término de un acuerdo de indemnización por 2,400 millones de euros (US$ 2,850 millones) pactado con los grupos energéticos afectados por el abandono de la energía nuclear, el cual fue decidido en el 2011 por la canciller Ana Merkel después de la catástrofe originada en Fukushima.
Mediante un comunicado oficial del gobierno, se establece que Alemania asumirá el pago de 2,428 millones de euros dirigidos a los operadores EON, RWE, Vattenfall y EnBW de plantas de energía nuclear alemanas, las cuales cesarán sus actividades a fines del 2022.
Este acuerdo se realiza con el objetivo de solucionar de manera definitiva la cuestión de la compensación de los productores de energía afectados por los cierres progresivos de todos los reactores del país. Asimismo, el gobierno alemán se comprometió a “retirar todos los procedimientos judiciales en curso y a abstenerse de emprender acciones o recursos contra el régimen de indemnización”.
No obstante, tras el accidente ocasionado en la central nuclear japonesa de Fukushima, Merkel anunció el cese de actividadea de la planta de energía nuclear para finales de 2022, después de esto se produjo una batalla judicial entre el gobierno y los operadores alemanes de las centrales nucleares, los cuales se consideraban perjudicados ante esta decisión de la canciller de ese entonces. De esta manera, en el 2016 un tribunal constitucional finalmente decidió en contra del Estado, exigiendo a Berlín indemnizar a las empresas.
Cabe resaltar que antes del anuncio de Merkel, Alemania contaba con 17 centrales nucleares activas, pero actualmente solo cuenta con seis de ellas. Ocho de ellas fueron desconectadas en 2011, tras el desastre de Fukushima.
G.A.C.G.








