La municipalidad de Puente Piedra procedió con retirar a los vendedores en los exteriores del mercado Tres Regiones, donde se procedió a la demolición de cerca de 22 puestos comerciales, lo que desató un incendio y enfrentamientos entre los trabajadores y el personal de la comuna durante la madrugada del 22 de abril.
El operativo se realizó con el objetivo de recuperar 2.500 metros cuadrados de espacios públicos en la calle Los Ángeles, vía que conecta con la Panamericana Norte, dicho operativo inicio alrededor de la medianoche. Un grupo de vendedores intentó impedir la medida, lo que generó disturbios y, durante el enfrentamiento, se produjo un incendio que provocó que varios puestos sufrieran daños ya que eran de material pre fabricado.
Las estructuras afectadas eran utilizadas para la venta de abarrotes, ferretería y alimentos para mascotas, y quedaron completamente destruidas. Hasta la zona llegaron unidades del Cuerpo General de Bomberos, que lograron controlar el fuego y evitar que las llamas se extendieran a otras áreas del mercado.
Comerciantes cuestionan intervención
Durante las primeras horas de este miércoles, los escombros que dejó el incendio permanecían en el lugar mientras los trabajadores removían los restos de sus puestos en busca de recuperar algunas de sus pertenencias. La municipalidad informó que la intervención forma parte de un proyecto de habilitación urbana para ampliar el pasaje a 15 metros de ancho y recuperar el espacio público ocupado alrededor del mercado durante años.
La Gerencia de Ordenamiento Urbano de la comuna explicó que los comerciantes habían sido notificados sobre esta medida desde el año pasado. Jesús Salazar, representante de dicha oficina, señaló que los puestos estaban ubicados en una vía pública que pertenece a todos los ciudadanos y precisó que esta instalación se mantenía desde el año 2004.
Sin embargo, los afectados rechazaron esta versión y denunciaron que el aviso del desalojo se realizó solo horas antes de la intervención. También cuestionaron que, tras el retiro, la municipalidad proceda con destruir los puestos con maquinaria pesada para evitar que vuelvan a ocupar la zona. Asimismo, negaron haber sido reubicados y aseguraron que pagaban mensualmente alrededor de S/250 por el alquiler de esos espacios desde hace más de 15 años. “Hace seis meses dejé de pagar porque llegó la junta directiva diciendo que era espacio público y que la municipalidad iba a venir a sacarnos para desocupar el lugar. Como socios, nunca hemos cedido ese espacio a la municipalidad”, señaló un vendedor de un puesto de ferretería.









