La Dirección Regional de Salud (Diresa) de Tumbes mantiene la alerta sanitaria de salud tras confirmar dos nuevos casos de tosferina en la región, correspondientes a un adolescente de 17 años y una niña de 2, integrantes de una misma familia. Ambos pacientes se encuentran estables y permanecen en aislamiento en su vivienda bajo supervisión médica, sin registrar complicaciones hasta el momento.
Ante la confirmación, las autoridades activaron un cerco epidemiológico para identificar contactos cercanos y evitar cadenas de contagio. Además, se implementó el “bloqueo vacunal” en las zonas afectadas y se ampliaron las campañas de inmunización, priorizando a niños y gestantes. La Diresa reiteró el llamado a completar el esquema de vacunación y acudir a los centros de salud ante síntomas como tos persistente, dificultad respiratoria o vómitos tras episodios de tos.
Loreto, foco crítico: brote en comunidad indígena y más de 300 casos en 2026
El escenario se agrava en la región Loreto, actualmente la más golpeada por la enfermedad, con al menos 325 casos reportados en lo que va del 2026. En la comunidad nativa Achu, ubicada en Datem del Marañón, se ha alertado de un brote que afecta principalmente a población infantil. Según organizaciones indígenas, al menos 15 personas presentan síntomas de tosferina, de las cuales 13 son niños menores de 11 años.
El contexto es especialmente crítico debido a las limitaciones estructurales: acceso limitado a servicios de salud, largos tiempos de traslado —que pueden tomar varios días a pie— y una débil presencia estatal en zonas de frontera. Estas condiciones y situaciones retrasan el diagnóstico y tratamiento oportuno, aumentando el riesgo de complicaciones y contagio en la población.
Fallas estructurales en vacunación
El exministro de Salud Víctor Zamora alertó que el país enfrenta una situación seria y complicada frente a enfermedades inmunoprevenibles como la tosferina. ‘El Perú enfrenta una situación seria. A pesar de tener una vacuna segura, gratuita y universal, no está logrando cubrir a toda la población’, señaló. Zamora explicó que el repunte de casos responde a una combinación de factores: el crecimiento del escepticismo hacia las vacunas tras la pandemia y el debilitamiento del sistema de inmunización.
Según indicó, el programa nacional de vacunas ha perdido capacidad operativa, financiamiento y estabilidad técnica, lo que ha dejado a amplios sectores de la población —especialmente niños— sin protección. En esa línea, advirtió que la suma de desconfianza de la población y fallas y demoras institucionales está facilitando el avance de enfermedades que antes estaban bajo control.









