Niño Costero causa estragos en Perú y amenaza a Lima

Perú está siendo castigado por el Niño Costero y sus efectos podrían prolongarse durante gran parte del año, mientras la furia de la naturaleza deja a su paso víctimas y considerables daños en distintas partes del país.

La Iglesia hizo un llamado a los peruanos a solidarizarse con los miles de damnificados, especialmente de Arequipa, por las lluvias torrenciales, inundaciones, desborde de los ríos, caída de huaicos, bloqueo de vías y decenas de cultivos perdidos por el fenómeno climático-atmosférico. Arequipa, a 1,025 kilómetros al sur de Lima, es por ahora la más golpeada.

Mancora, el balneario más popular del norte de Perú, luce desde el lunes calles destruidas, buses atrapados por el fango y centenares de familias afectadas en la zona turística de la región de Piura, frontera con Ecuador. Varias viviendas e infraestructura de transporte quedaron dañadas y una persona murió ahogada, reportan medios locales.

La Iglesia de Arequipa inició una cruzada de solidaridad en apoyo a los damnificados. En un comunicado difundido por la red X solicita alimentos no perecibles. Unas 15 personas fallecieron el domingo, entre ellos 4 militares y 11 civiles, de los cuales 7 eran niños, al caer a tierra un helicóptero MI-17 en la localidad de Chala, debido al mal tiempo.

“El Niño tropicaliza el clima costero, que usualmente es seco, y las lluvias se convierten en su principal manifestación”, indicó la directora de Meteorología del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi), Grinia Ávalos. Explicó que el calentamiento del mar frente al litoral genera lluvias intensas, huaicos (aludes) y activa las quebradas en diversas regiones de la vertiente occidental.

En su fase inicial, en febrero, el Niño Costero comenzó con intensas lluvias e inundaciones, después aumentaron los caudales de los ríos y el deslizamiento de tierras que actualmente bloquean vías de comunicación, problemas que podrían prolongarse hasta noviembre, de acuerdo a los especialistas.

Varias regiones del norte, centro y sur del territorio se encuentran en riesgo. Incluso la sierra de Lima y la propia capital están amenazadas ante el aumento del caudal del río Rímac, que cruza el corazón de la ciudad, y alcanza el umbral naranja de peligro. En la sierra se reporta un aumento del caudal del río Huaura, en la estación hidrológica Sayán, según el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indice).

El litoral norte registra un aumento de la temperatura hasta 29 grados, mientras el gobierno declaró en emergencia el servicio de transporte terrestre en las rutas nacionales de la Red Vial Nacional debido a los huaicos por las intensas lluvias en el interior del país, reportó la emisora Exitosa.

Expertos señalan que el cambio producido por el calentamiento provoca mayor evaporación, altera los patrones de viento y genera inestabilidad atmosférica, lo que se traduce en intensas lluvias en la costa, desde la norteña región Tumbes, frontera con Ecuador, hasta la sureña Tacna, que limita con Chile.

El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) informó la interrupción en varios tramos de las rutas nacionales en las sureñas Arequipa, Ica, Piura y Tumbes, donde operan 554 empresas, que trasladan semanalmente más de 590,000 pasajeros, tendría un impacto significativo en la economía de las zonas involucradas, según la fuente oficial.

Senamhi advirtió sobre la presencia de lluvias, de moderada a fuerte intensidad, con descargas eléctricas y viento con velocidad cercana a los 45 km/h, en la selva, específicamente en los departamentos de Ayacucho, Cusco, Puno (sur), Huánuco, Junín, Pasco (centro), Madre de Dios y Ucayali (al este y frontera con Brasil), hasta el sábado 28 de febrero.

Por su parte, el Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) indicó que El Niño Costero estaba previsto a partir de marzo, pero se adelantó en febrero, y el calentamiento altera los patrones de viento y genera inestabilidad atmosférica, lo que explica las lluvias intensas en el país.

En Chincha, región de Ica (sur), y las norteñas de Cajamarca y Lambayeque los ríos aumentaron su caudal y amenaza con desbordes, lo que complicaría la situación de la población.

Las torrenteras son cauces o quebradas formadas por laderas de cerros, montañas o volcanes en el caso de Arequipa, los cuales en temporada de lluvias se activan y transportan grandes volúmenes de agua, lodo, rocas, residuos sólidos y otros materiales, provocando desbordes e inundaciones que afectan especialmente a las poblaciones asentadas en sus inmediaciones o que han invadido su cauce, informó la agencia Andina.

El riesgo de las torrenteras se debe a que en parte de su cauce hay asentamientos humanos establecidos desde hace muchos años. Como ocurren en las localidades arequipeñas de San Lázaro, Chullo, Miraflores y Los Incas, donde se estima que en las cercanías viven unas 90 mil personas.

Un deslizamiento de lodo interrumpió el tránsito en la vía que conecta la sierra central de la región de Pasco con Huánuco, región de transición entre los Andes y la selva alta, en el sector Huaracalla, provincia de Ambo, en Pasco. Cientos de vehículos procedentes de Lima hacia la selva, de Huánuco a Lima y otras unidades móviles quedaron varados en ambos sentidos.

Desde el inició del periodo de lluvias, en diciembre del 2025 al 24 de febrero del 2026, diversos distritos de la norteña región La Libertad han quedado dañadas, sobre todo en la sierra, por los deslizamientos, huaicos, derrumbes y erosión de las vías generados por el exceso de humedad.