La 34.ª Jornada Mundial del Enfermo comenzó en la norteña ciudad peruana de Chiclayo con un llamado a poner en el centro al ser humano, y una visita a los enfermos por parte del cardenal Michael Czerny, representante del Papa León XIV.
Monseñor Jorge Izaguirre, primer vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), en una homilía de la misa de apertura del evento sostuvo el lunes que “el amor nos recuerda la presencia de Dios”.
El también obispo del distrito limeño de Chosica dijo que a Jesús “le llevaron enfermos poniéndoles en camilla delante de sus pies con la esperanza de que sean curados” y que con tan solo tocar su manto podían alcanzar la salud.
Jesús predicaba, consolaba con la palabra, pero también se dedicaba a curar para hacer presente la fuerza de vida, por eso, este ministerio de Jesús “es también el nuestro, heredado a través de los siglos”, agregó en el acto liturgico.
Izaguirre invitó a todos los agentes de la pastoral de salud a abrazar con la misma pasión de Cristo a todos los enfermos, “con el mismo cariño, con la misma preocupación, con la misma atención”.
Por su parte, el cardenal Czerny, Prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral y representante del Papa León XIV, realizó una visita pastoral al Hospital Nacional Almanzor Aguinaga Asenjo, en Chiclayo, llevando un mensaje de cercanía, consuelo y esperanza a quienes atraviesan procesos de enfermedad.
La presencia del purpurado en este centro hospitalario se inscribe en las actividades programadas por la diócesis con ocasión de esta jornada internacional, que se desarrolla del 9 al 11 de febrero.
En sintonía con el lema de la jornada, inspirado en la compasión del Buen Samaritano, la visita al hospital se convirtió en uno de los gestos más significativos del itinerario pastoral.
Durante su recorrido por las instalaciones sostuvo encuentros con pacientes y sus familiares, escuchando sus testimonios y compartiendo palabras de aliento espiritual, confiando sus sufrimientos y esperanzas a Dios.
El enviado pontificio también se dirigió a médicos, enfermeras, técnicos y trabajadores administrativos, a quienes expresó su gratitud por su entrega cotidiana.
La actividad se desarrolló en el contexto de la Jornada Mundial del Enfermo, iniciativa de la Iglesia que quiere promover una atención sanitaria más humana, integral y compasiva, al tiempo que visibiliza la misión de la pastoral de la salud en los distintos territorios.










