Una jornada que parecía rutinaria se tiñó de luto en el centro de Huamanga, Ayacucho, luego de que un fragmento de la cornisa de la histórica Iglesia Compañía de Jesús se desplomara repentinamente sobre un grupo de personas. El trágico saldo del accidente, ocurrido la tarde del último jueves, fue de una mujer fallecida y al menos cuatro heridos, entre ellos un menor de edad cuyo estado es delicado. La víctima mortal, identificada como Martha Pillaca Janampa, de 45 años, murió al interponer su cuerpo para salvar a su hijo.
El colapso se produjo en el jirón 28 de Julio, una zona de alto tránsito ubicada frente a la sede del Banco de la Nación, donde las víctimas se encontraban haciendo fila para ingresar. Testigos relatan que la caída de los bloques de concreto fue devastadora e instantánea, generando pánico y confusión.
En un gesto instintivo, Martha Pillaca abrazó a su bebé de un año para amortiguar el impacto, sacrificio que le costó la vida. El menor y otros tres heridos identificados (Ida Anaya Sulca, Yorila Palomino Yupanqui y Edilberto Infanzón Cuba Máximo) fueron trasladados de emergencia al Hospital Regional, donde el niño y un adulto mayor de 53 años se reportan en estado delicado.
Advertencias ignoradas
La tragedia ha desatado una ola de indignación entre vecinos y autoridades, quienes señalan que este desastre era previsible. Las primeras investigaciones apuntan a que las intensas lluvias de los últimos días habrían debilitado la estructura, pero el deterioro era crónico.
En declaraciones a la prensa, el arzobispo de la Arquidiócesis de Ayacucho, Monseñor Salvador Piñeiro García-Calderón, confirmó la situación de riesgo del templo. El prelado indicó que no es la primera vez que se desprenden elementos de la fachada y que se había alertado reiteradamente al Ministerio de Cultura sobre la necesidad urgente de refaccionar el inmueble.
“Se deben refaccionar todas las iglesias de la ciudad. No podemos esperar otra tragedia”, expresó Monseñor Piñeiro, haciendo un llamado al Estado a asumir su compromiso con la conservación del patrimonio colonial para garantizar la seguridad de los ciudadanos.
Las autoridades policiales y Defensa Civil han acordonado la zona para retirar los escombros. Mientras tanto el templo permanecerá cerrado para realizar una evaluación integral de su estructura.








