Cansados de operar en medio de la delincuencia, y sintiéndose abandonados por las autoridades, choferes y cobradores de la «Línea 41» frenaron sus labores el 25 y 26 de septiembre.
A raíz de un violento ataque, donde sicarios dejaron una carta con amenazas y arremetieron a balazos contra uno de sus buses, trabajadores se mantienen firmes en el cese de sus servicios.
El recorrido de la movilización se produjo desde la entrada de Trapiche en la Panamericana Norte, a la altura de Puente Piedra, pretendiendo llegar hasta exteriores del Congreso de la República en la av. Abancay.
El propósito, exigir a las autoridades justicia y mayor seguridad ante la ola de extorsiones que reciben a diario miles de empresas de transportes.
El vocero de los transportistas, Miguel Palomino, afirmó que la movilización persistirá hasta que las autoridades ofrezcan respuestas concretas y acepten instalar una mesa de diálogo.
Extorsionadores marcan unidades que están al día en los pagos
Durante la caravana se pudo apreciar que en la parte frontal de los transportes, muy cerca de las ventanas de conductor y copiloto, los extorsionadores colocan stickers para diferenciar a aquellas empresas que ya pagaron la inescrupulosa cuota de las que no cancelan.








