No hay investigaciones científicas que prueben la posibilidad de que somos escuchados a través de nuestros teléfonos móviles. No obstante, podemos asegurar que desde la propia experiencia tanto tuya como la mía, hemos tenido situaciones que podrían evidenciar esta premisa.
Una de las más comunes es aquel momento en el que entablas una conversación que incluye el deseo adquisitivo, como el interés por un determinado producto o la coordinación de un viaje. Posterior a ello, al ingresar a algún aplicativo en nuestros equipos celulares, puedes ver anuncios publicitarios al respecto, levantando las alertas frente a esta hipótesis.
La incertidumbre surgió esta semana en Francia luego de descubrirse que un androide de cocina incorporaba un micrófono oculto, el cual los usuarios no tenían conocimiento. De igual manera LaLiga, fue multada con por la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) por utilizar, a través de su aplicación oficial, el micrófono y la geolocalización del equipo de los usuarios para detectar transmisiones ilegales de los partidos.
Algunos expertos señalan que sí, que nuestros diálogos privados son audicionados por las aplicaciones móviles y alertan tener mayor cuidado con los permisos que concedemos al aceptar los accesos a la información registrada en el móvil como la galería fotográfica, documentos, etc., es decir, la típica letra pequeña que señala he leído y acepto los términos y condiciones.
D.P.R.









