La otra historia que el ADN cuenta sobre la población en el México prehispánico

La naturaleza de esos cambios sociales ha estado llena de lagunas y solo ha contado con evidencias arqueológicas

Los autores del estudio también han identificado una contribución a las poblaciones prehispánicas del México septentrional y central. (Foto: EFE)

Una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) están realizando un estudio sobre los datos genómicos de las antiguas poblaciones prehispánicas de México. Para ello, han presentado datos de todo el genoma de amplio espectro de 12 individuos y 27 genomas mitocondriales procedentes de 8 yacimientos arqueológicos de México.

Los resultados del estudio revelan la continuidad de la población durante el periodo de las megasequías y una gran conservación de la estructura genética de la población durante los últimos 2300 años. Esta estructura genética aún se puede observar en las poblaciones indígenas modernas.

Además, los autores del estudio también han identificado una contribución a las poblaciones prehispánicas del México septentrional y central de dos poblaciones antiguas “fantasma” no muestreadas, lo que demuestra que los acontecimientos demográficos que dieron origen a las poblaciones aridoamericanas y mesoamericanas son más complejos de lo que se pensaba previamente.

Es importante señalar que, antes de la colonización europea, el territorio de México alojó a varias civilizaciones en dos zonas culturales principales: Aridoamérica en el norte, habitada principalmente por cazadores recolectores; y Mesoamérica en las regiones centrales y meridionales, donde prosperaban grandes culturas basadas en la agricultura.