Nuestro planeta está siendo cada vez más afectado por el calentamiento global, trayendo consigo graves consecuencias para todo el mundo. Como prueba, esta semana se confirmó por primera vez la presencia de agua tibia debajo del glaciar Thwaites en la Antártida, ya que esta es una zona sensible a cambios climáticos.
Según la agencia alemana de noticias DPA, las aguas registraron dos grados sobrepasando el punto de congelación, y fluyeron debajo del glaciar, el cual cuenta con un tamaño de 200 kilómetros cuadrados, misma medida de Gran Bretaña.
«Las aguas cálidas en esta parte del mundo deberían servirnos como una advertencia sobre los posibles cambios terribles en el planeta provocados por el cambio climático», señaló David Holland, director del Laboratorio de Dinámica de Fluidos Ambientales de la New York University.
«Si estas aguas están causando el derretimiento de los glaciares en la Antártida, los cambios resultantes en el nivel del mar se sentirían en las partes más habitadas del mundo», advierte.
La desaparición del glaciar Thwaites traería graves consecuencias a nivel mundial, pues drenaría una inmensa masa de agua, lo que representa el 4% del aumento del calentamiento global a nivel del mar.
«El hecho de que nuestro equipo haya registrado agua tibia en una sección de la zona de puesta a tierra de Thwaites, donde hemos sabido que el glaciar se está derritiendo, sugiere que podría estar experimentando un retroceso imparable que tiene enormes implicancias para el aumento global del nivel del mar», señaló Holland.
Según científicos el descubrimiento fue en una zona terrestre glaciar donde el hielo hace una transición para descansar.

S.C.M








