Un informe del Banco Mundial (BM), publicado en medio de la desaceleración económica de China con Estados Unidos, indica que la potencia de Asia Oriental debe favorecer nuevos motores de crecimiento e intensificar sus reformas económicas.
El país asiático ha constatado que el ritmo de crecimiento de su PIB se redujo a partir de 2010 debido a un fuerte crecimiento casi ininterrumpido impulsado por la exportación de productos manufacturados de bajo costo.
En el segundo trimestre de 2019 este alcanzó el 6.2 % sobre un año, su desempeño más bajo alrededor de 27 años.
«China dispone de un margen de maniobra considerable para continuar su proceso de recuperación económica», señala el informe, realizado en colaboración entre el Banco Mundial y un grupo de expertos del gobierno chino. Pero «los viejos motores del crecimiento se están asfixiando», destaca el documento que insiste sobre todo en la importancia de promover la innovación y fomentar las nuevas tecnologías, en particular en lo que concierne al desarrollo de la economía digital, en plena expansión.
J.L.C.









