AYUDA MEMORIA: LOS   SECRETOS DE LIMA

La negada existencia y tolerancia de la esclavitud, servidumbre y explotación laboral de los indígenas de las geografías conquistadas en América y Asia se ha logrado confirmar tras la exhaustiva revisión de tres documentos peruanos que datan de los siglos XVI y XVII.

                  A través de estos tres documentos se consigue conocer que en la opulenta capital del virreinato del Perú fueron encontradas residiendo bajo dichas condiciones 300 personas indígenas nacidas en 17 diferentes territorios de ambos continentes administrados por españoles y portugueses. Eran llamados “esclavos de la tierra”.

             Los antecedentes históricos, procedencia geográfica, sexo, situación social y otras reveladoras informaciones de las personas afectadas y sus respectivas etnias se pueden ubicar, junto a un descriptivo listado con sus identidades, en las páginas del libro Secretos de Lima, publicado en febrero de 2026 por el periodista y escritor Ítalo Sifuentes Alemán. 

             El autor, con los resultados de la revisión de las informaciones históricas contenidas en los tres documentos: Protocolo Ambulante de los Conquistadores (1533-1537), Libro del Cabildo de Lima (1539) y Padrón de Indios de Lima (1613-1614), presenta los 300 casos que involucra a igual número de personas pertenecientes a un total de 17 etnias que proceden de 17 distintos territorios de América y Asia, los cuales, tras la posterior y sucesiva extinción de las colonias y virreinatos, se constituyeron en 17 países que, en la actualidad, mantienen con Perú profundos vínculos culturales.

          En el mencionado listado publicado en Secretos de Lima se distingue que son 226 indígenas de los territorios de América los que fueron encontrados residiendo en Lima: 94 de Chile, 76 de Ecuador, 18 de Colombia, 15 de Bolivia, 2 de Panamá, 2 de Argentina, 2 de México y 17 de Nicaragua y Guatemala.

        Los indígenas de Asia encontrados son 74, de los cuales 26 pertenecían a India Portuguesa, 14 a Filipinas, 13 a China, 10 a Malasia, 7 a Japón, 2 a Macao, 1 a Bengala, 1 a Camboya. 

            De los 226 indígenas del continente americano, 20 eran esclavos, 77 sirvientes y 129 bajo explotación laboral.

          De los 74 del continente asiático, 29 eran esclavos, 20 tenían la condición de sirvientes, y 25 de trabajadores explotados.

           En total, de los 300 indígenas de América y Asia, 49 eran esclavos, 97 sirvientes y 154 los que obligaban a dar su mano de obra sin una justa retribución económica.

           El grueso de la información histórica figura en el Padrón de Indios de Lima. Fue elaborado durante el reinado de Felipe III de España, II de Portugal. Cuatro meses de los años 1613 y 1614 tomó realizar este censo de aborígenes, tiempo en el cual los empadronadores recorrieron y visitaron un total de 3,163 casas, conventos, tiendas y otros establecimientos ubicados en la gran metrópoli peruana.

           La orden para realizar ese padrón fue dada por el virrey Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros, ello a partir de la observación del incremento del número de residentes indígenas en la capital peruana. El escribano real Miguel de Contreras fue el encargado de elaborar dicho documento censal, para el cual utilizó un cuestionario con diez preguntas, cuyas respuestas, con la información para mejorar la administración del virreinato, fueron proporcionadas a los empadronadores por los propietarios de los inmuebles y los indígenas que en ellos residían, laboraban o se encontraban en condición de sirvientes o esclavos.

             Las diez preguntas realizadas por los empadronadores fueron: 1. Nombre. 2. Edad. 3. Sexo. 4. Ocupación. 5. Lugar de procedencia. 6. Estado civil. 7. Hijos. 8. Identidad de su cacique. 9. Identidad de su encomendero. 10. Número de años de residencia en Lima.

            Los indígenas de América declararon ser oriundos de los territorios de Tlaxcala, Tucumán, Quito, Guayaquil, Puerto Viejo, Loja, Cuenca, Zamora, Bogotá, Tunja, Cali, Cartagena, Pasto (Popayán), Cochabamba, Potosí, La Plata (Sucre), Santa Cruz, Chuquisaca, Ciudad de Panamá, Nicaragua, Guatemala, Santiago, Concepción, Chillán, Angol y Penco.

             Las personas de Asia indicaron ser nativos de los siguientes lugares: Busarate, Pigo, Chauli, Manila, Xagua, Pampanga, Von bon, Goa y Mangacate.

             El Padrón de Indios de Lima (1613-1614) es una de las tempranas mediciones del impacto social ocasionado por la masiva migración de indígenas procedentes de lugares lejanos a la capital del virreinato peruano, ello como consecuencia de las guerras generadas por la conquista española en diversos territorios de Asia y América durante los siglos XVI y XVII. La conquista del Perú empezó en 1532, y la fundación de Lima como capital del virreinato fue realizada en 1535.

             Para buscar proteger a los naturales, la reina Isabel la Católica había prohibido la esclavitud de los indígenas en América. Aquello fue a través de una Real Provisión fechada el 20 de julio de 1500 en Sevilla, es decir 32 años antes del inicio de la conquista del Perú por Francisco Pizarro. En adelante, los esclavistas desobedecieron a la corona española con total impunidad, tal como se aprecia en las páginas de Secretos de Lima.

            En el libro Cabildos de Lima, correspondiente a la sesión del 11 de enero de 1539, se aprecia que las autoridades de la ciudad dispusieron que solo los indígenas esclavos que ya estaban bautizados y, solo en el caso que fallecieran en las casas de sus ‘propietarios’, podían ser enterrados en la iglesia, quedando prohibido que sus cuerpos sean echados a las calles, bajo pena de veinte pesos de multa para el infractor. En una de las páginas, figura el siguiente texto: “Ordenaron y mandaron que los vecinos de esta ciudad y estantes en ella si muriere algún indio esclavo o naboria en sus casas si fuere cristiano lo mande enterrar en la iglesia y sino lo fuere fuera de esta ciudad y no lo echen en las calles so pena de veinte pesos a cada uno que lo contrario fuere aplicados como dicho es. Cabildo de Lima, 11 de enero de 1539”. 

                En el libro Secretos de Lima los lectores encontrarán otras informaciones desconocidas, como es el caso del hallazgo del niño mapuche llamado Pedro Colo colo, encontrado residiendo en la capital peruana en esos días de 1613 y 1614. En ese documento se lee que se trata de “un indio, muchacho de ocho años natural del reino de Chile, que no supo decir de qué parte, porque le trajeron muy pequeño. Hace criado con la dicha doña Bernardina (de Balenzuela)”, en la capital peruana, “en una de las casas de la cuadra que va del colegio Seminario para la plazuela de San Francisco”.

           Respecto a la práctica de esclavizar indígenas, en el caso de los nativos chilenos empezó a llevarse a cabo a partir de la decisión del teniente gobernador Pedro de Vizcarra y los miembros de la junta de notables de Santiago de Chile, quienes por continuamente oponerse al dominio del imperio español castigó al pueblo mapuche convirtiéndolo en esclavo, vendiendo a sus pobladores dentro y fuera de Chile. Tras la guerra de Arauco, uno de los líderes chilenos, llamado Colo colo, es recordado por haber sido el cacique que logró acordar vivir un tiempo de paz con el gobernador García Hurtado de Mendoza, hijo de Andrés Hurtado de Mendoza, virrey del Perú.

              Un cuarto documento terminado de escribir en 1630 permite conocer la opulencia de Lima durante las primeras décadas del siglo XVII. Los lectores la encuentran en el tercer capítulo de Secretos de Lima, información nada menos que proporcionada por el padre Francisco Buenaventura de Salinas y Córdova, autor del libro titulado Memorial de las Historias del Nuevo Mundo. Perú, méritos y excelencias de la Ciudad de los Reyes, publicado en 1631 en la capital peruana. Él trabajó con el virrey Juan de Mendoza y Luna, tercer marqués de Montesclaros, reorganizando los archivos del gobierno, de los cuales obtuvo información respecto a la administración y funcionamiento del virreinato. Este virrey fue el que ordenó realizar el mencionado censo de indígenas entre 1613 y 1614.

               El autor, Francisco Buenaventura, brinda información que permite conocer la preocupación por el crecimiento poblacional en Lima durante esa época: “En ese año diez y seis hasta este del año treinta que va corriendo ahora, se han hecho otros dos Padrones, y por ellos consta que estos números de gentes han crecido en grande exceso, y se van aumentando cada día; porque de último consta que hoy tiene la Ciudad de Lima más de cuatro mil y quinientos humos (casas), y vecinos españoles; y más de cuarenta mil personas residentes de todas condiciones”.

              Nacido en Lima en 1592, el fraile franciscano Buenaventura destaca en su obra publicada en 1631 no solo la gran riqueza minera peruana sino también el manejo económico que en esos años se hacía en el virreinato, para lo cual, basándose en la Contaduría Mayor de Cuentas de Lima, a cargo del contador mayor Francisco López Caravantes, informó que Perú poseía más de 30 minas de oro, plata, cobre y otros metales, y que “de los millones que acá gasta y expende su Majestad en sus ministros, audiencias reales, contadores, y oficiales (situados y gente de guerra), el contador Caravantes tiene hecha la cuenta, y dice: Que de solo de la Caja Real de Lima, fuera de lo que lleva a España cada año, gasta su majestad un millón de ducados en ministros, situados y avíos de la armada en la jurisdicción de solo esta Real Audiencia. Y en las que tienen las demás, se gastará otro tanto”.

ALGUNOS DE LOS 49 CASOS DE ESCLAVOS DE AMÉRICA Y ASIA

“En casa de Melchor de los Reyes, maestro de navíos, se halló un indio llamado Juan, que dijo serlo del reino de Chile, del pueblo de Cúqgue [sic], y no sabe quién era su cacique ni encomendero porque vino muy chico, aunque su pueblo es de españoles, y es esclavo de Melchor de los Reyes y se ha criado con él. Será de catorce años”.

BOLIVIA:

-“India, soltera (Santa Cruz). En casa de Juan Bautista Picón se hallaron en su servicio dos indias, una llamada Barbo La de Taquima, natural del pueblo de Misque que dijo ser hija de una india de Santa Cruz de la Sierra, nacida en casa de Magdalena de Adrada, mujer que ahora es del dicho Juan Bautista Picón, la cual dijo que esta india era de otra su esclava natural de Santa Cruz, y de un mestizo llamado Pedro, no supieron de otro nombre más de que era hijo de un extranjero y que será de quince años esta india”.

CENTROAMÉRICA: NICARAGUA Y GUATEMALA

-“Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Melchor Fragoso, espadero, estante en esta Ciudad de los Reyes, otorgo y conozco por esta presente carta que vendo a vos, Juan de Morales, que sois presente, 3 indios y una india, esclavos que se dicen el uno Rodrigo y el otro Gonzalo y el otro Francisco y la india Isabel, todos herrados en la cara con el hierro de Su Majestad, y ciertas herramientas de mi oficio todo por precio y cuantía de 825 pesos de oro, de los cuales me doy por contento y entregado a mi voluntad realmente y con efecto por cuanto pasaron de vuestro poder al mío”.

-“Sepan cuantos esta carta vieren como yo, Alonso de Medina, calcetero, estante en esta Ciudad de los Reyes, otorgo y conozco por esta presente carta que debo y me obligo dar y pagar a vos, Pedro de Herrera, mercader, estante al presente en esta Ciudad de los Reyes, y a quien vuestro poder hubiere conviene a saber 90 pesos de buen oro de valor cada uno de a 450 maravedíes los cuales son por razón de un indio que se dice Alonso esclavo de Nicaragua herrado en la cara y con un letrero en la barba que de vos compré el cual está huido puede haber 3 días los cuales dichos 90 pesos de oro otorgo”.

-“Un esclavo de Nicaragua para el clérigo padre Juan de Asensio. “Sepan cuantos esta carta de obligación vieren como yo, Melchor Verdugo, estante al presente en estos reinos de la Nueva Castilla, otorgo y conozco que debo y he a dar y pagar a vos, el reverendo padre Juan de Asensio, clérigo, que estáis presente, o a quien por vos lo hubiere de haber y esta carta por vos mostrare 2,000 pesos de oro de a razón de a 450 maravedíes cada peso, los cuales son por razón de un caballo cuatralbo ensillado y enfrenado y un indio de Nicaragua esclavo y una india herrada en la cara y 24 gallinas que de vos compré”.

-Cien pesos de buen oro fundido por un indio esclavo herrado. “Sepan cuantos esta carta viere como yo, Andrés de Medina, estante en estas provincias de la Nueva Castilla, otorgo y conozco que debo dar y pagar a vos, Antón de Alanis, que estáis presente, y a quien vuestro poder hubiere y esta carta por vos mostrare conviene a saber 100 pesos de buen oro fundido y marcado de valor de 450 maravedíes cada peso, los cuales son por razón de un indio esclavo herrado en la cara que se dice Alonso que de vos recibí comprado en el dicho precio”.

– “En mi nombre y para vos mismo como cosa vuestra propia podáis demandar, recaudar, recibir, haber y cobrar así en juicio como fuera de él de todas y cualesquier personas y de sus bienes y de quien con derecho debáis un esclavo indio natural de Guatemala herrado en la cara con un letrero que dice Lozano”.

“Sepan cuantos esta carta viere como yo, Diego Rodríguez, maestre, estante en esta Ciudad de los Reyes de la Nueva Castilla, otorgo y conozco por esta presente carta que vendo a vos, Juan de Llanes, escribano de la nao de Su Señoría, que sois presente, un indio esclavo de Nicaragua herrado y con un letrero en la cara el cual está al presente huido y ausentado de mi poder”.

-“Tres esclavos de Nicaragua, el esclavo indio Diego y una india su mujer que es esclava, y otro indio esclavo que se dice Anaque”.

ASIA

INDIA PORTUGUESA: “indio, casado con india Portugal (Portugal). Esclavo llamado Gaspar de Acosta, natural que dijo ser de la India de Portugal, del pueblo de Busarate, y que será de hasta veinticuatro años y hace que está con su amo desde chiquito. Y que es casado con una india de la India de Portugal, llamada Aldonza”.

-“India esclava casada con mulato (Portugal). En la calle que va desde la del señor doctor Arias, donde vive Juan de Montoya en casa del capitán Jacome de Quesada, se halló en su servicio una mujer herrada en el rostro que dijo llamarse Francisca de Quesada, y ser india natural de la de Portugal del pueblo Pigo, y ser esclava de su amo, que hace cinco años que está en esta casa y no sabe su edad, pareció ser de hasta veintiocho años. Y es casada, con un mulato esclavo del dicho su amo llamado Luis de Quesada, y tienen tres hijos, uno Francisco de dos años, y otra Juana de seis años, y otra Melchora de cuatro años”.

MALASIA:

-“Indio, soltero, herrado (Portugal). En la calle de los Roperos, en un corral de Pedro de Santiso, el susodicho tenía en su servicio un mozo herrado en el rostro que dijo llamarse Andrés Chino natural de la India de Portugal del pueblo de Malaca, y hace cinco o seis años que sirve a su amo y no sabe su edad, parecía de hasta veintiséis años y es soltero”.

-“Indio, sastre, soltero (Portugal). En la cuadra y calle que llaman de Juan Ramírez Cerrato, que es después de Las Mantas, en la tienda de Juan de Chaves oficial, se halló trabajando un mozo que dijo llamarse Pablo Hernández y ser indio natural de la India de Portugal de Malaca, y es esclavo de Juan Méndez Adalid, mercader. Y está herrado en el rostro y hace cinco años que le compró de Rodrigo Gómez, difunto cuñado de Jusepe Gabriel, y parecía de hasta dieciocho años”.

CHINA

-“Esclava de la China llamada Susana Bernal, casada con el indio y sastre llamado Tomás de Zárate natural de Tunja, del nuevo reino de Granada, su amo el capitán Lucas Pérez”.

-“India de China, soltera. En casa de Juan de Bonilla, sedajero, se halló en su servicio una india que dijo ser su ahijada llamada Catalina, no sabe más nombre, la cual dijo ser del reino de China y no sabe de qué parte porque vino muy chiquita y la ha criado su amo desde la edad de cinco años y tendrá como doce. Esclava”.

-“India de China, casada con indio de Tunja, sastre. En la calle y cuadra última que tiene de la Compañía (de Jesús) para la de Los Plateros, donde vive el señor Fiscal del Crimen. En casa de Francisco Bazquez, oficial sastre, estaba un indio natural de Tunja llamado Tomás de Zárate, que dijo ser casado con una india de la China, esclava del capitán Lucas Pérez, que vive junto a San Sebastián, llamada Susana Bernal”.

JAPÓN

-“Indio japón casado con india japona. En casa de don Jusepe de Rivera había en su servicio un indio de la India de Portugal natural que dijo ser del pueblo de Goa, de casta japón, llamado Tomás, y está herrado en el rostro. Y es casado con una india japona llamada Marta, de la dicha India de Portugal y de casta Goa. Y tienen un hijo llamado Francisco de siete años, y son todos esclavos del dicho don Jusepe. Y este indio será como de veintiocho años”.

BENGALA

-“India casada, con indio del Reino, sastre (Portugal). En la cuadra que vuelve del Espíritu Santo para la iglesia de San Sebastián, en casa del capitán Lucas Pérez, se halla en su servicio una india herrada en la barba, que dijo llamarse Susana y ser natural del pueblo de Mengala (Bengala) de la India de Portugal, y ser su esclava. Y hace cinco años que le sirve y la trajo de México y parecía de hasta treinta años y es casada con un indio llamado Tomás Zarate, natural del nuevo reino de Granada, y es oficial sastre”.

CAMBOYA

– “Indio albañil (Portugal). En la tercera cuadra de la calle de Santo Domingo, en casa de Andrés López de Arcaya. El susodicho tiene un indio que dijo serlo y natural de la India de Portugal de la ciudad de Camboya, llamada (en blanco) y ser oficial albañil y haber venido en tiempo del señor virrey don Luis de Velasco y lo trajo Cristóbal López de Bergara por encomienda de Juan Antón, y la mujer del dicho Juan Antón lo vendió al dicho Andrés López de Arcaya, y es soltero y de veinticinco años, y herrado en el rostro”.