Debido al conflicto legal por Canal de Panamá
Panamá reiteró la “neutralidad” del Canal ante las tensiones entre Estados Unidos y China, en un contexto de restricciones en el Estrecho de Ormuz, importante vía marítima, tras la agresión de Washington e Israel contra Irán, en Medio Oriente.
El canciller panameño Javier Martínez-Acha, en conversaciones telefónicas con su homólogo hebreo, Gideon Saar, aseguró la equidistancia como pilar para el comercio global y las dinámicas logísticas internacionales, indica el Ministerio de Exteriores de la nación istmeña.
Sin embargo, mostró su preocupación por la situación en Medio Oriente. Reiteró el “compromiso con la paz, el Derecho Internacional y la búsqueda de soluciones pacíficas en el marco de Naciones Unidas” por parte de la nación centroamericana.
Estados Unidos sostiene que China ejerce “represalias” contra Panamá después que dos puertos sobre el canal que eran operados por empresas del gigante asiático fueron anulados por presiones de Washington, como parte de su geopolítica de frenar la presencia de Beijing en América Latina y el Caribe.
Buques con banderas panameñas fueron detenidos en China con el argumento de ser inspeccionados, medida que buscaría castigar al país latinoamericano, según CNN, ante la disputa legal entre Washington y Beijing que afecta al transporte marítimo mundial.
China negó el miércoles haber ejercido presión sobre Panamá, un día después de que EEUU, Bolivia, Costa Rica, Guyana, Paraguay y Trinidad y Tobago, considerados aliados de Washington, acusaran a Beijing de “politizar” el comercio marítimo y vulnerar la soberanía de esas naciones ante presuntas acciones de China que afectan a buques panameños.
La Corte Suprema de Panamá declaró inconstitucional, en enero, la concesión de dos puertos a orillas del Canal que eran operados por la empresa CK Hutchinson, lo que ha generado incertidumbre sobre el futuro operador de los puertos. El fallo ha sido interpretado como una victoria para la influencia de EEUU en la región.
Panamá tomó el control de los puertos de Balboa y Cristóbal en febrero y permitió que filiales de las empresas europeas Maersk y Mediterranean Shipping Company asumieran las operaciones en esas terminales.
En una cumbre de líderes de la derecha latinoamericana, el pasado 7 de marzo, convocada por el presidente Trump, en Miami, se planteó el compromiso de la seguridad en la región, a través de los ejércitos, con el argumento de la lucha contra el narcotráfico.









