León XIV pide a partidos centrar atención en el pueblo

Al recibir a dirigentes del PPE de Europa

El Papa León XIV pidió hoy al Partido Popular Europeo (PPE), principal colectividad de la Unión Europea, de centroderecha y europeísta, a poner al pueblo en el centro de la política del bloque partidario, y dijo que perseguir un ideal no equivale a abrazar una ideología.

Al recibir a los parlamentarios europeos reunidos en el Vaticano y saludar al presidente del PPE, Manfred Weber, y Mairead McGuinness, enviada especial de la UE para la promoción de la libertad religiosa fuera del territorio comunitario, León XIV instó al PPE a recuperar el espíritu fundador y reforzar sus raíces humanistas y cristianas.

En su discurso de bienvenida, el Pontífice advirtió los riesgos del populismo, el elitismo y las ideologías en un contexto de creciente desconexión de la ciudadanía e instituciones.

El Santo Padre alertó sobre peligros crecientes: el populismo que busca consenso fácil y el elitismo que actúa sin consenso social. Frente a ambos, propuso una política verdaderamente “popular”, basada en el tiempo, diálogo, participación y amor a la verdad.

Conectarse a la realidad

Subrayó la necesidad de una política que vuelva a conectar con la vida real de las personas. El PPE fue creado por partidos demócratas-cristianos y luego amplio su composición con otras fuerzas conservadores y otras agrupaciones de centroderecha, que han logrado la mayoría en muchos países del continente.

Lamentó la creciente distancia entre ciudadanos y los representantes políticos. Para reconstruir un verdadero tejido social, el sucesos del Apóstol Pedro pidió recuperar el contacto directo y personal entre la gente y los parlamentarios.

Con una metáfora clara, afirmó que en el tiempo del “triunfo digital”, la política orientada al bien común necesita un regreso a lo “analógico”: la presencia real, el encuentro cara a cara y la reconstrucción de relaciones humanas en el territorio. 

En su opinión, esta cercanía es el mejor remedio contra una política basada en gritos y consignas, incapaz de responder a los problemas cotidianos.

León XIV, nacido hace 70 años en Estados Unidos y con nacionalidad peruana, recordó que este tipo de encuentros continúan una tradición iniciada con San Juan Pablo II y Benedicto XVI, y retomada por el mensaje que el papa Francisco envió al PPE en 2023.

Destacó la inspiración de la colectividad política europea en figuras como Adenauer, De Gasperi y Schuman, considerados los “padres fundadores” de la Europa contemporánea.

Se dirigió directamente a quienes se identifican con los valores cristiano-democráticos y les pidió redescubrir la herencia cristiana sin caer en el confesionalismo, manteniendo la distinción entre la misión profética propia de la Iglesia y la acción política concreta.

Ser cristiano en política, dijo, no significa imponer una religión, sino permitir que el Evangelio ilumine decisiones difíciles, incluso cuando no generen aplauso inmediato. En ese marco, defendió que no se pierda el vínculo entre ley natural y ley positiva, y entre raíces cristianas y acción pública, indicó Vaticano News.

Afirmó que la Unión Europea (UE) nació tras la Segunda Guerra Mundial como respuesta a una urgencia histórica: impedir que el continente volviera a caer en un conflicto devastador.

Sin embargo, el Santo Padre insistió en que ese proyecto no fue solo pragmático, sino también profundamente idealista: una apuesta por la cooperación y por el redescubrimiento de un patrimonio cultural y espiritual compartido.

Recordó que los fundadores europeos estaban motivados por su fe personal y consideraban los principios cristianos como un factor unificador capaz de superar el espíritu revanchista y destructivo del pasado.

En este sentido, citó una expresión de Francisco, el primer Papa latinoamericano: “la unidad es superior al conflicto”. Destacó que la búsqueda de unidad permite ir más allá de las divisiones superficiales y construir algo nuevo, mientras que el conflicto, por el contrario, alimenta la lucha por el poder y conduce a la destrucción.

Mirar el futuro

El jefe de la Iglesia definió la política como una tarea que debe ofrecer un horizonte ideal y mirar hacia el futuro, incluso cuando exige decisiones difíciles o impopulares por el bien común.

En esa línea, consideró necesario recuperar la idea tradicional de la doctrina social de la Iglesia. La política puede ser “la forma más alta de caridad”, cuando está plenamente comprometida con la construcción del bien común, señaló.

Sostuvo que las ideologías deforman la realidad, que terminan sometiendo a la persona humana a un proyecto artificial, anulando sus aspiraciones de libertad, felicidad y bienestar. Recordó que la Europa moderna surgió precisamente del fracaso de los grandes proyectos ideológicos que dividieron y destruyeron el continente.

Sobre la situación migratoria en el mundo, principalmente en Europa, León XIV pidió afrontar las causas profundas del problema con humanidad y realismo, cuidando a quienes sufren, pero sin ignorar las capacidades reales de acogida e integración.

Pidió abordar sin ideologías los desafíos globales como el cuidado del medio ambiente y el desarrollo de la inteligencia artificial, a la que reconoció grandes oportunidades pero también graves riesgos.