El exitoso operativo realizado por la Policía Antiterrorista del Perú, el sábado 12 de septiembre del año 1992, logró la captura del líder de Sendero Luminoso, Manuel Rubén Abimael Guzmán Reynoso, quien se encontraba escondido en una casa ubicada en la calle Uno 459, urbanización Los Sauces, Surquillo.
El grupo terrorista Sendero Luminoso comenzó con la participación de once docentes y estudiantes de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, y se habría fundado en 1969. Tiempo después, empezaron a llamar a Guzmán “Presidente Gonzalo”, y los primeros ataques fueron contra los centros de votación.
Los atentados terroristas continuaron y llegaron a controlar zonas rurales del centro y sur del país, además de zonas cercanas a Lima. Las ofensivas estaban dirigidas contra las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional; sin embargo, también atentaban contra los ciudadanos que no mostraban su apoyo o que tenían alguna relación con el gobierno.
Durante años, estos atentados afectaron gravemente a la población, por lo que se decidió formar el Grupo Especial de Inteligencia (GEIN), el cual tuvo que trabajar con un estilo diferente y salir a buscar a los terroristas. Desde el 24 de julio de 1992, se comenzó a vigilar la vivienda donde se encontraba escondido Abimael Guzmán y se sospechaba que no había salido aproximadamente por un año del lugar.
La ubicación fue revelada por un “arrepentido” que negoció su salida del país a cambio de colaborar con las autoridades. Durante la vigilancia, los agentes hallaron en la basura restos de alimentos y colillas de cigarrillos; sin embargo, lo que confirmó las sospechas fueron las cajas vacías de un medicamento contra la psoriasis, enfermedad que padecía Guzmán.

Cuando se confirmó su presencia dentro de la vivienda, se dio la orden para iniciar el operativo. Uno de los primeros en ingresar fue el alférez Julio Becerra, quien junto con otros agentes llegó hasta el segundo piso, donde se encontraba Guzmán. Lo primero que dijo fue: “Tranquilo, muchacho, ya perdí”, expresó el cabecilla terrorista, sentado en un sillón de la habitación, sin mostrar resistencia.









