Alerta sísmica y bono de salvación: el plan del Gobierno para evitar una catástrofe urbana

Más del 60% de hogares en la capital podrían acceder a un beneficio económico para mejorar su infraestructura. El Ministerio de Vivienda advierte que un sismo de gran magnitud podría afectar a 350 mil viviendas.


Ante el incremento sostenido de la actividad sísmica en el país y el alto porcentaje de viviendas vulnerables en Lima Metropolitana, el Ejecutivo anunció que está evaluando la creación de un bono de reforzamiento estructural para hogares autoconstruidos. La medida, orientada a la población en situación de vulnerabilidad, busca reducir el riesgo ante un eventual terremoto de gran intensidad.

El anuncio fue realizado por el titular del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, César Pinto Whittembury, quien advirtió que más del 60% de las viviendas en Lima fueron levantadas sin asistencia técnica, lo que las convierte en estructuras frágiles frente a movimientos sísmicos.

“El objetivo es desarrollar acciones de corto plazo que permitan reforzar estas viviendas y proteger a las familias. Estamos trabajando en el diseño de un bono que permita ejecutar estas mejoras”, señaló el ministro tras una sesión del Consejo de Ministros.

El Perú se encuentra ubicado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica del mundo. Solo en lo que va de 2025 se han registrado 401 sismos, una cifra que representa el 48% del total ocurrido en 2021. Según el ministro, un sismo de hasta 8.8 grados en la escala de Richter podría generar daños severos en al menos 350 mil viviendas limeñas, muchas de ellas sin cimientos adecuados ni estructuras antisísmicas.

El último sismo de magnitud 6.1, ocurrido el domingo pasado, causó afectaciones moderadas, lo que ha reactivado la preocupación sobre la resiliencia de la infraestructura urbana en zonas de alta densidad poblacional.

Aunque el bono representa una respuesta inmediata para mitigar el riesgo, Pinto Whittembury fue enfático en señalar que la solución de fondo pasa por una reconfiguración del crecimiento urbano. “Necesitamos promover nuevos polos habitacionales planificados desde una visión de desarrollo integral, no repetir los errores de las ciudades dormitorio”, subrayó.

Como parte de esta visión, el Ministerio de Vivienda destacó que ya se han construido más de 80 mil viviendas formales en los últimos años, y que recientemente se presentó un nuevo modelo de vivienda de interés social de 50 metros cuadrados, accesible para familias de bajos ingresos.

El eventual bono aún se encuentra en etapa de evaluación, pero podría convertirse en una medida clave para reducir la vulnerabilidad estructural en Lima y otras zonas del país. Mientras tanto, especialistas insisten en la necesidad de impulsar políticas sostenidas de planificación urbana y prevención sísmica, en un país donde la tierra tiembla todos los días, pero la respuesta estatal aún es intermitente.