Se sabe que la música está presente en cada lugar de nuestra vida. Podemos oírla desde la radio hasta en melodías pegajosas de comerciales, sea el uso que se le de, su principal función es transmitir emociones de todo tipo.
También, está comprobado que tiene una influencia importante en nuestros pensamientos, humor y la manera en la que funciona nuestro cerebro, gracias a sus ondas, ya que al oírla se usan áreas del cerebro relacionadas con memorizar y prestar atención.
Teniendo estos datos como base ¿Cuál es el efecto que tendría en nosotros mientras estudiamos? ¿Haría que nos concentráramos o tendría el efecto contrario?
Según la psicopedagoga Camino Felices, esta pregunta se la hacen los expertos desde hace muchos años; sin embargo, muy pocos han logrado una conclusión que convenza a la comunidad científica.
Respecto a esto, Felices afirma que los resultados de esta técnica varían de persona en persona, pero da algunos consejos que pueden ser útiles:
-Que sea música sin letra y en volumen bajo para evitar desconcentrarse al cantarla.
– Escoger la melodía dependiendo de la materia que se está estudiando, por ejemplo: música clásica para tareas que conlleven una mayor concentración y para acciones más físicas, música motivadora y rápida para llevar el ritmo.
– No excederse de las dos horas en una sesión, para darse tiempo de digerir lo aprendido.
En conclusión, la técnica de oír música mientras se estudia es útil, teniendo como principal requisito que la persona se sienta cómoda con ella.
X.V.C.







