El incidente se dio a cabo en la madrugada del jueves último en el cual, unos sicarios iniciaron una balacera a puertas de un restobar del distrito de San Juan de Lurigancho (SJL). Ante ello, los criminales acribillaron de inmediata a Saúl Cayllaga Quispe, propietario de las discotecas Gato Negro y Perú Chela; asimismo, fallecieron en el acto, Victor Asencios Collao y Percy Rodríguez Huamán, quienes trabajan como administrador y sonidista, respectivamente.
Según primeros informes, las cámaras de seguridad brindadas por Las autoridades, lograron captar a los sicarios rondando por la zona antes del atentado. Por consiguiente, dispararon múltiples veces contra sus objetivos, logrando escapar junto a un tercer cómplice en dos motocicletas minutos después del tiroteo.
El jefe de la División Policial Este 1, Marcial Flores, comentó que la hipótesis de la Policía Nacional del Perú (PNP), se dirigía a un posible ajuste de cuentas, puesto que el dueño de ambos locales en el mes de junio del año pasado, fue detenido por tenencia ilegal de arma de fuego. «El año pasado, el dueño de local fue detenido por el Grupo Especial contra el Crimen Organizado (Grecco) de SJL por tenencia ilegal de armas de fuego, tráfico de ilícito de drogas y receptación agravada. Posterior a ello fue liberado y el dueño se fue a una serie de audiencias judiciales al respecto», comentó el coronel de la PNP.
Los familiares de las víctimas exigen justicia por la muerte de sus seres queridos. Así mismo, las investigaciones seguirán en proceso por la PNP, puesto que el lamentable caso de inseguridad alertó y preocupó a toda la población peruana.









