Violenta tormenta eléctrica paraliza Francia y deja víctimas mortales

Una violenta tormenta eléctrica azotó Francia la noche del miércoles, dejando dos muertos, 17 heridos y más de 110 mil hogares sin electricidad. París y varias regiones del suroeste fueron las más afectadas.

Horas antes, una ola de calor había elevado las temperaturas por encima de los 35 grados en gran parte del país, creando las condiciones propicias para el fenómeno. En París, los termómetros superaron los 36 °C, mientras que en el sur algunas ciudades alcanzaron los 40 °C.

El temporal se intensificó con ráfagas de viento de hasta 130 km/h, lluvias torrenciales y descargas eléctricas incesantes. Árboles caídos bloquearon calles, autos fueron aplastados y hasta el Parlamento francés sufrió filtraciones de agua durante una sesión legislativa. “¿Se han dado cuenta de que llovía?”, ironizó el primer ministro François Bayrou mientras interrumpía su intervención.

En Montauban, un niño de 12 años murió tras ser alcanzado por un árbol. En la región del Loira, un hombre de 59 años falleció al chocar su vehículo contra otro árbol derribado. Entre los heridos, un anciano de 82 años fue hospitalizado tras recibir el impacto de un rayo.

De acuerdo con la Agencia de Seguridad Civil, citada por Associated Press (AP), unas 110.000 viviendas quedaron sin luz, y al día siguiente, al menos 86.500 seguían sin servicio. Equipos de emergencia trabajaron durante toda la noche para rescatar a personas atrapadas y atender daños materiales.

Expertos explican que el fenómeno fue causado por el choque de una masa de aire cálido procedente del norte de África con otra fría del Atlántico. “Estos valores son extraordinarios para esta época del año”, advirtió Adrien Warnan, meteorólogo de Météo-France.

El episodio evidencia los desafíos de Francia ante el cambio climático. La magnitud del desastre revela la urgencia de reforzar la infraestructura urbana, mejorar los sistemas de alerta y prepararse para fenómenos cada vez más extremos.