Vaticano pide a EEUU e Israel diálogo y no guerra con Irán

El Papa León XIV urgió este domingo a Estados Unidos e Israel a decretar un “alto el fuego” en el conflicto bélico que iniciaron hace 16 días contra Irán y cuya escalada ha comenzado en Medio Oriente.

“En nombre de los cristianos de Oriente Medio y de todas las mujeres y hombres de buena voluntad, me dirijo a los responsables de este conflicto: que cese el fuego y se reabran caminos de diálogo”, exclamó.

Al hablar a los peregrinos reunidos en la Plaza de San Pedro, desde la ventana de su estudio privado en el Palacio Apostólico, León XIV instó a Washington y Tel Aviv, aunque sin mencionarlos directamente, a poner fin a la guerra, que se extiende a otros países de la región.

El presidente estadounidense, Donald Trump, hizo un llamado esta semana a los “países afectados” por el cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del petróleo mundial, a sumarse a una “coalición internacional”. Mencionó a China, Francia, Japón, Corea del Sur o Reino Unido, acompañar a los navíos estadounidenses para reabrir la vía, cerrada por Irán.

Empero, Trump dijo esta madrugada a la cadena NBC que Irán desea alcanzar un acuerdo de alto el fuego que ponga fin a los bombardeos estadounidenses e israelíes, aunque él no está dispuesto a aceptarlo por el momento porque “los términos no son lo suficientemente buenos”.

Trump consideró “prematuro” hablar de negociaciones con Irán, mientras el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Sa’ar, ha negado cualquier insinuación de diálogo con Líbano. “La guerra entra así en su tercera semana”, señaló un informe del Vaticano.

León XIV recordó tras el rezo del Ángelus, que desde hace dos semanas los pueblos de Medio Oriente “sufren la atroz violencia de la guerra” y muchas familias se ven “obligadas a abandonar sus hogares”.

Concluyó su intervención con un llamamiento a la paz. “La violencia nunca podrá conducir a la justicia, a la estabilidad ni a la paz que los pueblos esperan”, sostuvo el jefe de la Iglesia Católica.

Tras el ataque conjunto de EEUU e Israel, el 28 de febrero, Tel Aviv extendió el conflicto, el pasado 2 de marzo, al bombardear algunas zonas de los suburbios del sur de Beirut, capital de Líbano, después que el movimiento armado chíi Hezbola expresó su apoyo a Irán e inicio el lanzamiento de cohetes contra territorio hebreo y zonas árabes ocupadas.

Israel no dudo en atacar la frontera con Líbano y acusa al gobierno del país del roble por no desarmar a Hezbola. El ejército judío lanzó ataques aéreos a los barrios de Haret Hreik, Ghobeiry, Laylaki, Bourj el-Barajneh, Ghadir Perimeter y Shiyah.

Más de 800 personas han perdido a vida en la agresión israelí, entre ellos 14 miembros del personal sanitario, y la cifra de desplazados aumentó a 830.000 personas, según las autoridades libanesa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) condenó la muerte de trabajadores sanitarios al sur de Líbano.

“Según el derecho internacional humanitario el personal y las instalaciones médicas jamás deben ser atacadas o militarizadas”, señaló el director general de la OMS, Tedros Ghebreyesus, en un mensaje publicado en redes sociales.

Desde el inicio de la operación conjunta de EEUU e Israel contra territorio persa, han muerto más de 1.500 personas, incluido el líder supremo iraní, ayatola Ali Jamenei, en Teherán, y 168 niñas al ser bombardeada una escuela primaria femenina al sur del país islámico.

Mientras, la Guardia Revolucionaria iraní anunció este domingo el lanzamiento de la 52ª oleada de la ´Operación «Promesa Veraz 4´ a territorios palestinos ocupados y las bases estadounidenses en la región. «Destruiremos puntos de concentración de tropas estadounidenses» en la base Harir en Erbil, la base Ali Al Salem y la base Arifjan en Kuwait, precisó.

En tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó la cooperación militar en curso con Rusia y China, a los que calificó como sus “socios estratégicos”.