Unión Europea aprueba ley de cambio climático con el objetivo de llegar a cero emisiones para 2050

El Consejo adopta la Ley Europea del Clima.

El Consejo Europeo aprobó obligar legalmente a los 27 países del bloque a transformar sus economías a cero emisiones netas para 2050. El primer paso será recortar 55 % sus emisiones de efecto invernadero hacia 2030. La nueva ley también establece un panel científico asesor para el bloque.

El Consejo ha adoptado su posición en primera lectura sobre la Ley Europea del Clima, poniendo fin así al procedimiento de adopción y estableciendo en la legislación el objetivo de una UE climáticamente neutra de aquí a 2050. Es el paso siguiente al acuerdo político alcanzado con el Parlamento Europeo el 21 de abril y a la adopción por el Parlamento de su posición en primera lectura el 24 de junio.

La Ley Europea del Clima establece un objetivo vinculante para la UE de reducción de las emisiones netas de gases de efecto invernadero (las emisiones una vez deducidas las absorciones) en al menos un 55 % de aquí a 2030 con respecto a los niveles de 1990. La UE también tratará de lograr un mayor volumen de sumidero neto de carbono de aquí a 2030.

El Reglamento establece un consejo científico consultivo europeo sobre cambio climático que proporcionará asesoramiento científico independiente y elaborará informes sobre las medidas de la UE en materia de clima. Se prevé un objetivo climático intermedio para 2040 que se fijará en los próximos años.

Un desafío mundial

Los cambios que se están produciendo en el clima del planeta están transformando el mundo. En las dos últimas décadas hemos visto dieciocho de los años más cálidos registrados, y los fenómenos meteorológicos extremos, como los incendios forestales, las olas de calor o las inundaciones, son cada vez más frecuentes, tanto en Europa como en otros lugares.

Los científicos advierten de que, si no se actúa urgentemente, es probable que el calentamiento global supere en 2060 los 2 ºC por encima de los niveles preindustriales, y podría incluso llegar a los 5 ºC antes de finales de siglo.

Ese aumento de la temperatura del planeta tendrá un efecto devastador sobre la naturaleza y provocará cambios irreversibles en muchos ecosistemas, con la consiguiente pérdida de biodiversidad. El aumento de las temperaturas y la intensificación de los fenómenos meteorológicos también se traducirá en enormes costes para la economía de la UE y mermará la capacidad de los países de producir alimentos.