Trump insiste en “pronto” ataque terrestre en América Latina

Argumenta una lucha contra el narcotráfico

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró el inminente inicio de ataques terrestres “contra los narcotraficantes” en América Latina, mientras Washington busca atraer a algunos países de la región como aliados de la Casa Blanca en la lucha antidrogas.

El magnate republicano de 79 años, asimismo, dejó en claro que estas acciones no se limitarán únicamente a Venezuela. Trump ha criticado también a Brasil, Colombia y México, por no apoyar la política de Washington exterior contra gobiernos progresistas en la región.

En ese contexto, la administración de Trump ha desplegado desde agosto una inusual fuerza militar en el mar Caribe con el argumento de combatir a carteles de la droga y desde septiembre lanza ataques con misiles contra supuestas “narcolanchas” que ya dejan 87 muertos.

“Hemos eliminado el 96 % de las drogas que llegan por vía marítima. Ahora empezamos por tierra; en tierra es mucho más fácil. Esto comenzará muy pronto. Serán ataques terrestres no solo contra Venezuela, sino contra las malas personas que trafican drogas y matan a nuestra gente”, sostuvo.

Estados Unidos anunció en días recientes el cierre del espacio aéreo venezolano, después de acusar al gobierno de Nicolas Maduro de vínculos con el narcotráfico, pero el pasado miércoles el ejército estadounidense confiscó un buque petrolero venezolano, lo que para Caracas dejó claro: interés por los recursos naturales de la nación sudamericana.

Trump antes ya había insinuado que, además de Venezuela, otro posible objetivo de los ataques estadounidenses podría ser la vecina Colombia, donde, según dijo, existiría grandes fábricas de producción de cocaína. A México le ha exigido el ingreso de fuerzas militares, pero ha sido rechazado por la presidente Claudia Sheimbaun.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, sostuvo en la televisión local que EEUU intenta apropiarse de los recursos energéticos de América Latina y quiere establecer un control total sobre el Caribe.

Calificó la incautación armada por parte de Washington de un buque petrolero venezolano, con dos millones de barriles de petróleo, como acto «grosero, de ladronismo» y cobarde.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo el viernes que Washington utiliza el argumento de la supuesta lucha contra el narcotráfico como excusa para apoderarse del crudo de su país.

“Ha quedado finalmente al descubierto las verdaderas razones de la agresión prolongada contra Venezuela. No es la migración. No es el narcotráfico. No es la democracia. No son los derechos humanos. Siempre se trató de nuestras riquezas naturales, de nuestro petróleo, de nuestra energía, de los recursos que pertenecen exclusivamente al pueblo venezolano”, dijo.

“México siempre va a defender la autodeterminación de los pueblos, la no invasión, la no injerencia y la decisión de los pueblos de tener a los gobiernos que decidan los propios pueblos», sostuvo Sheimbaun esta semana.

El presidente de Brasil, Inácio Lula da Silva, ha considerado “incompatible” con una “zona de paz” la presencia militar de Estados Unidos en el Caribe e instó a la unidad latinoamericana para lograr que se respete la región por parte de las grandes potencias.

Durante el Encuentro presidencial y el XVI Gabinete Binacional, en Quito, los presidentes ecuatoriano, Daniel Noboa, y el peruano, José Jerí, anunciaron el viernes en Quito un acuerdo estratégico para enfrentar de manera conjunta al narcotráfico, la inseguridad y otros problemas fronterizos.

La televisión peruana, por su parte, informó que Trump “quiere al Perú como aliado” en su estrategia geopolítica, pero sin formar parte de la OTAN, alianza militar transatlántica, que tiene 32 miembros, incluido Estados Unidos.

Colombia no es miembro de la OTAN, pero durante el gobierno conservador de Juan Manuel Santos (2010-2018) se convirtió en el primer país latinoamericano en ser designado “socio global”, categoría que le permite a Bogotá la cooperación en seguridad y defensa.

EEUU mantiene al menos seis bases militares en territorio colombiano, que utiliza para coordinar acciones en la región, mientras el gobierno derechista de Daniel Noboa intenta reabrir una zona militar extranjera para combatir el narcotráfico. En una reciente consulta popular los ecuatorianos rechazaron la propuesta oficialista.