Trump: guerra en Medio Oriente podría llegar a su fin

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que la guerra con Irán podría terminar pronto, mientras Teherán anunció que se prepara para una lucha más larga y las consecuencias económicas del conflicto bélico ya se sienten en la economía global.

Sin haber alcanzado sus objetivos, como el cambio de gobierno en Teherán, Trump no descartó poner fin al conflicto bélico, que comenzó el 28 de febrero con el bombardeo a Teherán y otras ciudades, que causaron la muerte de altas autoridades de la nación islámica.

“¡Los iraníes no tienen armada, ni sistemas de comunicación, ni fuerza aérea! ¡Creo que la guerra ha terminado en gran medida!”, sostuvo este lunes en rueda de prensa.

Para los medios informativos iraníes FARS y Tasmin, sería “señales claras” del fracaso de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que costó la vida de unas 1.500 personas, incluido el líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei, y más de 170 personas en una escuela primaria de niñas, entre los civiles.

La advertencia de Trump se produce después que la Guarda Revolucionaria iraní ofreció permitir el paso por el Estrecho de Ormuz a cualquier barco de país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de sus territorios.

“Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará 20 veces más fuerte que hasta ahora”, expresó el mandatario estadounidense.

Irán respondió que Estados Unidos “ha demostrado que no conoce el lenguaje de la diplomacia” y que Teherán está listo para una “guerra larga”. El Gobierno de Teherán no permitirá la exportación de un solo litro de petróleo de la región a partes beligerantes y cómplices, advirtió el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).

Alrededor del 80% de las exportaciones de crudo iraní van a China, el mayor rival geopolítico de Estados Unidos. El pasado sábado se realizó una Cumbre en Miami, convocada por Trump a líderes de la derecha latinoamericana para impulsar su geopolítica de frenar la presencia del gigante asiático en la región.

El precio del barril de petróleo estaba por la mañana por encima de 119 dólares pero horas después bajo alrededor de 100 dólares después que el G7 dejó abierta la puerta a liberar sus reservas estratégicas de crudo de forma coordinada con la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

Mientras, el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, en una visita a un centro comunitario en Londres, reconoció que las familias británicas podrían verse afectadas por el conflicto en Oriente Medio, con facturas de servicios y coste de vida general mucho mayor.

Sin embargo, Trump más temprano había declarado a la cadena NBC News en la que no descartaba que Washington tome el control de las reservas de petróleo iraní, a pesar de las implicaciones energéticas de la guerra en Oriente Próximo.

“La gente piensa en ello, pero es demasiado pronto para hablar de eso», sostuvo tras mencionar el caso de Venezuela, donde el Ejército estadounidense llevó a cabo una operación para secuestrar a su líder, Nicolás Maduro, y después admitió el interés de Washington de asegurarse las reservas petroleras del país sudamericano, indicó EP.

Consideró un “gran error” la designación de Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jamenei, como nuevo líder supremo iraní.

En una conversación telefónica, Trump habló por la tarde con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para hallar una “pronta solución política” y diplomática al conflicto desatado hace nueve días con la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático.

El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, según la agencia de noticias rusa Interfax, dijo que Putin alcanzó a Trump “una serie de consideraciones”, teniendo en cuenta, entre otras cosas, los contactos mantenidos con los líderes de los países del golfo Pérsico, incluido el presidente de Irán (Masud Pezeshkian) y “los dirigentes de varios otros países”.

Ushakov describió la conversación como “franca, cordial y constructiva, como suele ocurrir en los diálogos entre los líderes ruso y estadounidense” y que trataron además el conflicto en Ucrania, asegurando que «las tropas rusas avanzan con gran éxito».