El miércoles 2 de abril, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump ha declarado el ‘Liberation Day’, denominado “Día de la liberación”, los anuncios hechos por el presidente de la Casa Blanca generaron incertidumbre por las medidas económicas que suponen los aranceles en el comercio a nivel mundial, todo país con vínculo comercial a EE.UU. tendrá un impacto por los nuevos aranceles, estas medidas empezarán a regir a partir del 3 de abril del 2025.
La actual secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró el 31 de marzo para un programa de televisión de forma contundente: “Cualquier país que haya tratado injustamente al pueblo estadounidense debería prepararse para un arancel”. La política no aprecia excepciones y se ha realizado mediante un informe del Departamento de Comercio, que señala los muros fiscales que impactan a los productos de Estados Unidos. Uno de los sectores más perjudicados por esta medida es el automotriz: según Goldman Sachs, el precio de los vehículos podría aumentar hasta en 15.000 dólares. A pesar de ello, Trump ha minimizado la importancia del posible aumento de precio, declarando: “La gente comprará coches hechos en EE.UU., y no pagará aranceles”.
Las políticas comerciales de Trump forman impresiones a nivel mundial, mientras México está presto a comunicación y negociación, China, Canadá y la Unión Europea como respuesta formaron nuevos aranceles de productos provenientes de Estados Unidos. Mark Carnet, Primer ministro de Canadá, declaró que EE.UU. ya no es un socio confiable. La tensión política, económica y comercial actual manifiesta lo frágil que están los vínculos a causa de las medidas arancelarias del presidente Trump, que desde que llegó al poder lleva una aplicación de impuestos y gravámenes a más de 20 países.