Un grupo de extorsionadores abrió fuego contra un bus de la línea Santa Catalina en el distrito de San Juan de Lurigancho, presuntamente por el incumplimiento del pago de cupos. Tras el incidente, la empresa decidió suspender el servicio de transporte durante este lunes 23 de junio en sus rutas B y C, afectando a conductores de 160 unidades que no pueden trabajar por temor a represalias.
El atentado ocurrió cerca a la medianoche del domingo 22 de junio en la cuadra 12 de la avenida Canto Grande, una de las zonas más transitadas de San Juan de Lurigancho. Testigos indicaron que sujetos a bordo de una motocicleta interceptaron el bus cuando recogía pasajeros y, sin mediar palabra, realizaron varios disparos contra la unidad.
Afortunadamente el hecho no dejó saldo de heridos, sin embargo, causó pánico entre los pasajeros y transeúntes en la zona. Luego del ataque, el personal de la empresa halló una nota escrita a mano en el interior del bus, dirigida al gerente general, exigiendo el pago de una suma de dinero y advirtiendo que continuarán los ataques si no se cumple con el pago que exigen.
Ante la gravedad de la situación, la empresa Santa Catalina suspendió temporalmente sus operaciones en las ruta 23-B y 23-C, que conectan distritos como San Juan de Lurigancho, El Agustino y Villa El Salvador.
La Autoridad de Transporte Urbano (ATU) y la Policía Nacional han iniciado las investigaciones correspondientes y anunciaron un refuerzo en el patrullaje en puntos estratégicos. Mientras tanto, cientos de usuarios se han visto obligados a buscar alternativas informales.









