Tensión: Rusia denuncia “secuestro” de buque por EEUU

Posible escalada pone en alerta al mundo

Un ambiente de tensión mantiene en vilo al mundo, después que fuerzas navales estadounidenses abordaron hoy en alta mar un buque petrolero ruso, acto que Moscú considera “una violación” de la libertad de navegación y del derecho internacional.

El ministerio de Transportes ruso precisó que el incidente se produjo a las 15:00 (hora de Moscú) y posteriormente se perdió la comunicación con la embarcación “Marinera”, también conocido como “Bella1”, informó la cadena latinoamericana Telesur.

“De conformidad con las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982, la alta mar se rige por el principio de libertad de navegación, y ningún Estado tiene derecho a utilizar la fuerza contra buques debidamente registrados bajo la jurisdicción de otros Estados”, señaló a través de su canal de Telegram.

Medios internacionales dieron cuenta antes de que Rusia había desplegado recursos navales para escoltar al petrolero Bella 1 e impedir que las fuerzas estadounidenses se apoderen del buque, hecho que aparentemente ocurrió en las últimas horas, situación que podría escalar el conflicto entre ambas potencias nucleares.

Mientras, China anunció que se prepara para responder a un posible segundo ataque estadounidense contra Venezuela, después de una incursión militar en Caracas de un equipo especial del ejército estadounidense, con el secuestro del presidente Nicolás Maduro, en una operación que tuvo un saldo “devastador” en la población civil, según las autoridades locales.

“Tenemos que proteger nuestros intereses en Sudamérica mediante la fuerza o el derecho internacional”, indica un comunicado oficial de la nación asiática, que tiene presencia en varios países de América Latina con fuertes inversiones en proyectos de desarrollo.

La portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, recordó que “Venezuela es un Estado soberano que ejerce continuamente plena soberanía sobre sus recursos naturales y la actividad económica en su conjunto”.

La operación militar estadounidense comenzó en la madrugada del pasado sábado con bombardeos en la ciudad de Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, afectando varias viviendas de la población. Una ciudadana colombiana murió y su hija resultó herida, informaron medios de la vecina nación cafetera.

El periódico estadounidense The New York Times, que cita a funcionarios venezolanos, informó que los bombardeos contra suelo venezolano, dejaron al menos 80 muertos entre civiles y militares. Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y trasladados a EEUU para ser juzgados por “narcoterrorismo”.

El Pentágono, según Telesur, admitió que al menos siete efectivos de unos 200 comandos fueron heridos durante la operación militar denominada Absolute Resolve, que culminó con el secuestro de Maduro y Flores. Ambos fueron presentados el último lunes esposados y con uniforme de presidiarios ante una corte de Nueva York.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de China condenó las presiones de Estados Unidos para restringir la cooperación económica de Venezuela con otras naciones y calificó esas demandas como una violación del derecho internacional y de la soberanía del Estado venezolano.

Beijing denunció que tales acciones atentan contra los legítimos intereses del pueblo venezolano y contravienen normas básicas de las relaciones internacionales.

El representante permanente de Rusia ante las Naciones Unidas, Vassily Nebenzia, sostuvo que el secuestro de Maduro amenaza con devolver al mundo a una era de “caos e injusticia”.

La búsqueda abierta de ambiciones hegemónicas en América Latina por parte de Estados Unidos y su deseo de obtener un control ilimitado sobre los recursos naturales solo contribuyen al resurgimiento del neocolonialismo y el imperialismo, afirmó.

La Casa Blanca, según medios estadounidenses, ha exigido a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, que renuncie a los acuerdos de cooperación con países como China, Rusia, Irán y Cuba como condición para permitir que Caracas extraiga y comercialice su reserva de petróleo, considerada la más grande en el mundo.

Rodríguez afirmó que el país latinoamericano no está en guerra y denunció los bombardeos estadounidenses contra Caracas e instalaciones militares y otras entidades públicas.

De acuerdo a versiones de prensa, Washington habría demandado además que Caracas priorice a empresas estadounidenses en la producción y venta de crudo pesado. El presidente Donald Trump fue más claro al respecto al sostener ante los medios de que EEUU espera dirigir Venezuela y controlar sus recursos energéticos.

Washington aseguró que autoridades interinas del país sudamericano entregarían entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a los Estados Unidos.

La vicepresidenta de Uruguay, Carolina Cosse, dijo a la prensa que la agresión ha violado el derecho internacional y sostuvo que “los países no resuelven sus cosas ni a los gritos ni a los golpes”.

Venezuela decretó el martes siete días de duelo por los fallecidos, incluido 32 militares cubanos. El Gobierno de La Habana calificó el ataque como un acto de terrorismo de Estado y reiteró su más firme condena a la escalada militar y política impulsada por Washington contra la soberanía y la estabilidad de la nación bolivariana.