
Durante la mañana del domingo 15 de junio y la madrugada del lunes 16, el centro del país fue escenario de una serie de movimientos sísmicos que generaron preocupación en la ciudadanía. El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el evento principal se registró a las 11:35 a. m. del domingo y alcanzó una magnitud de 6.1 grados en la escala de Richter. El epicentro se ubicó a 114 kilómetros al suroeste de la Provincia Constitucional del Callao, con una profundidad de 25 kilómetros.
El sismo fue percibido con intensidad moderada a fuerte en Lima Metropolitana, el Callao y en algunas zonas del sur de Ica. Si bien no se reportaron víctimas ni daños personales, el movimiento sísmico provocó escenas de pánico, especialmente en espacios públicos y zonas comerciales con alta afluencia de personas. Uno de los incidentes más notorios ocurrió en el centro comercial Plaza Norte, en el distrito de Independencia, donde parte del cielo raso del patio de comidas colapsó producto de la vibración. El hecho generó alarma entre los presentes y motivó la evacuación inmediata del establecimiento. Afortunadamente, no se registraron heridos. Las imágenes del incidente se difundieron rápidamente a través de redes sociales, evidenciando el impacto del sismo en estructuras que podrían presentar deficiencias en su reforzamiento.
En las horas posteriores al sismo principal, se reportaron otros eventos sísmicos de menor intensidad. A las 4:23 a. m. del lunes 16 de junio, se registró un temblor de magnitud 3.8 con epicentro en la región Ica. Aunque de menor magnitud, fue percibido por algunos ciudadanos, generando inquietud adicional en una población aún sensible por el movimiento telúrico del día anterior. El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó que, hasta el momento, no se han registrado daños estructurales graves ni interrupciones en los servicios básicos. Sin embargo, las autoridades locales han dispuesto la inspección preventiva de centros comerciales, hospitales, instituciones educativas y otras infraestructuras críticas para verificar posibles afectaciones.
Al respecto, el presidente ejecutivo del IGP, Hernando Tavera, explicó que estos eventos responden al comportamiento sísmico normal del país, debido a su ubicación dentro del Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas tectónicamente más activas del mundo. Tavera recalcó la importancia de fortalecer la cultura de prevención, reforzar las construcciones vulnerables y mantener actualizados los planes de evacuación, tanto a nivel familiar como institucional. En esa línea, distintas municipalidades distritales han anunciado el inicio de campañas informativas orientadas a la preparación frente a emergencias sísmicas. Asimismo, el Ministerio de Educación reiteró que todas las instituciones educativas deben mantener vigentes sus planes de gestión del riesgo de desastres y promover la realización de simulacros periódicos con participación activa de estudiantes, docentes y padres de familia.

Estos recientes movimientos sísmicos no deben interpretarse como hechos aislados. Según el IGP, forman parte del comportamiento natural del litoral peruano, lo cual exige a la población mantener la calma, pero también asumir un rol activo en la preparación y respuesta ante posibles emergencias.
Finalmente, el IGP informó sobre un nuevo sismo registrado el lunes 16 de junio a las 12:40 p. m. Este movimiento tuvo una magnitud de 4.2 y su epicentro se localizó a 32 kilómetros al oeste del Callao, con una profundidad de 56 kilómetros. Aunque fue leve y no generó daños, contribuyó a prolongar la tensión entre los ciudadanos. Estos hechos reafirman la urgencia de consolidar una ciudadanía informada y resiliente, capaz de enfrentar con responsabilidad los desafíos que impone la constante actividad sísmica en el país.








