Submarino nuclear de EEUU frente a costas de Rusia

Moscú prueba nuevo misil con propulsión nuclear

Estados Unidos descartó este lunes desarrollar misiles de largo alcance como parte de una carrera armamentista con Rusia, pero aseguró el desplazamiento de un submarino nuclear estadounidense frente a las costas rusas.

El presidente Donald Trump aseguró que Rusia y EEUU no juegan en lo que respecta al armamento, declaró a los medios que lo acompañan en su primera gira por Asia a bordo de su avión que partió de Kuala Lumpur (Malasia) a Tokio (Japón).

Trump asistió a la primera jornada de la 47 cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), con 11 miembros y algunos líderes invitados de otras naciones, evento que culminará este martes.

El asesor presidencial ruso, Dmitri Peskov, por su parte, aseguró que las pruebas del misil Burevestnik, con propulsión nuclear, no crearán tensiones entre Moscú y Washington.

Admitió que las relaciones diplomáticas entre ambas potencias nucleares se encuentran en el nivel mínimo debido al conflicto bélico en Ucrania, vecino a Rusia, que se opone a que Kiev forme parte de la OTAN.

El medio ruso Sputnik recordó que el presidente Vladimir Putin, durante una reunión con mandos de los grupos que participan en la guerra con Ucrania, informó que se había completado la prueba del misil Burevestnik, considerado “invencible” para las defensas, con un alcance ilimitado y una trayectoria de vuelo “impredecible”, de acuerdo a los expertos.

Según el medio europeo EP, Trump criticó este lunes a Rusia por su lanzamiento de prueba de un nuevo misil a propulsión nuclear e instó al Kremlin a trabajar para acabar con la guerra en Ucrania, que se inició el 24 de febrero del 2022.

El líder del régimen de Kiev, Volodimir Zelenski, ha insistido en la necesidad de que sus aliados de Occidente, principalmente EEUU, le entreguen misiles de largo alcance a fin de presionar a Moscú para negociar el fin de la guerra.

La fuente europea también informa de que el presidente Putin promulgó la salida de Rusia del acuerdo con Estados Unidos para eliminar los excedentes del plutonio de uso armamentístico, firmado en 2000 y ratificado en 2011.