Sistemas polémicos

Por: Alejandro Marco Aurelio Capcha Hidalgo
Periodista: Reg.-N°-4654-


Existe una realidad tajante aún en el “sistema estructura socioeconómica” que puede reseñarse en el controvertido acepción mercantilismo. El mercantilismo busca generar riqueza mediante sistemas que se alejan de la libre oferta y demanda. En el mercantilismo, la riqueza se acapara mediante conquistas, privilegios estatales y monopolios comerciales. En cambio, en el capitalismo la riqueza se produce a través de la generación de valor, la libre competencia, la innovación y la eficiencia.


A lo que se refiere el capitalismo “puro” no existe en un mundo imperfecto como el nuestro. A pesar de ello, quienes creen en el capitalismo luchan para que este sistema esté lo menos contaminado posible por prácticas mercantilistas.
Es necesario subrayar y entender que la corrupción estatal se origina cuando se acumula riqueza valiéndose de las libertades que el mercantilismo permite. Por lo contrario, el capitalismo, con sus reglas de transparencia, busca que la riqueza se obtenga por medios legítimos, mediante la competencia justa y productiva. Por ello los economistas consideran que el mercantilismo corrompe no solo la política, sino también la economía, al permitir que los privilegios sustituyan al mérito.


Hay que recalcar el mercantilismo atenta contra la economía de mercado, ya que esta funciona mejor mientras más libre es la competencia. Además, es difícil exterminar el mercantilismo porque no siempre se presenta como delito. Los mercantilistas diseñan sus estrategias políticas de forma que parecen legales, aunque éticamente cuestionables. Intentar eliminar completamente estas prácticas mediante controles estatales puede ser contraproducente, ya que muchos de estos controles acaban promoviendo el mismo mercantilismo que buscan combatir.


Ya escribiendo en este artículo de opinión, un minúsculo de políticos “honestos” en nuestro país, tratan y a veces logran reducir la corrupción. Indudablemente, son aquellos que la enfrentan con inteligencia y estrategia, y no con reacciones emocionales. Es importante tener presente que no siempre quienes más acusan a sus rivales de corruptos son los más aptos para luchar contra la corrupción. El mercantilismo ha logrado que muchas conductas no éticas permanezcan dentro de la legalidad, lo que dificulta combatirlo a través de simples denuncias.


Un ejemplo triunfante de lucha contra la corrupción es el caso del ICAC (Comisión Independiente contra la Corrupción) de Hong Kong. Su éxito se debió a que se analizaron a fondo las normas que daban pie a prácticas corruptas, y se reformaron para llenar los vacíos legales y eliminar los incentivos a la corrupción.


Conocer a fondo qué es el mercantilismo permite identificar con mayor facilidad las normas que lo fomentan, más allá de simplemente señalar a quienes se benefician de él. Su verdadera amenaza es lograr que lo no ético deje de ser ilegal.
Sería de gran valor que políticos peruanos estudien cómo funcionó el ICAC en Hong Kong para adaptar un modelo de política anticorrupción eficaz. Quienes creemos en la economía de mercado debemos luchar para que esta se mantenga lo más libre posible de interferencias mercantilistas, fomentando reglas claras, competencia justa y transparencia. De tal manera las frases éticas indicada en reglones anteriores se debería conducir en una sociedad.