La fundación New7Wonders que reconoció a Machu Picchu en el año 2007, publicó un comunicado señalando que la permanencia del Santuario Inca como una de las Siete Maravillas del Mundo está en peligro, debido a denuncias de desorden turístico, incumplimiento de normas y falta de políticas sostenibles.
Desde comienzos de 2025, los informes oficiales han revelado que Machu Picchu no solo está siendo visitado por muchas más personas de lo que permite su capacidad. Según el Ministerio de Cultura el límite diario establecido por temporadas bajas es de 450 visitantes y en temporada alta, 490; sin embargo, los registros muestran que en días de baja demanda llegaron a ingresar hasta 700 personas.
Además, desde hace unos días, a través de paros y manifestaciones, acusan de favoritismo a la empresa Consettur sobre el acceso de las vías. Otro problema que surge es la irregularidad en la compra de boletos, las extensas filas que se forman y las denuncias de reventa.

Estos problemas de gestión y conservación ya no son solamente advertencias locales, sino señales de que Machu Picchu podría dejar de cumplir los estándares de credibilidad exigidos para mantener su reconocimiento global. Aunque, el Ministerio de Cultura indicó que: “el santuario histórico de Machu Picchu no ha sido incluido en la lista de patrimonio mundial en peligro según la Unesco”; dicha aclaración, no desmiente el comunicado lanzado por New7Wonders.
Por otro lado, la exministra de Comercio Exterior y Turismo, Mara Seminario, señala que: “Ese título no fue un regalo. Fue el resultado de una movilización nacional histórica. Hoy, ese símbolo está en riesgo, y por responsabilidad nuestra”, además mostró su indignación y vergüenza por la posibilidad de perder el reconocimiento de maravilla mundial.









