Senado votará por el derecho a autorizar ataques de EEUU

El Senado de Estados Unidos discutirá hoy una resolución que busca frenar la intervención militar de Washington en Irán y por el derecho del Congreso a autorizar esa medida para limitar la capacidad del Ejecutivo en declarar guerras.

La votación ha sido incluida en el orden del día del Senado para este miércoles y pide “retirar” a las Fuerzas Armadas estadounidenses de las “hostilidades” contra la nación persa “que no hayan sido autorizadas por el Congreso”.

La resolución es impulsada por el senador demócrata Tim Kaine y copatrocinada por el republicano Rand Paul, aunque la agencia de noticias Efe estima que el tema “tiene pocos visos de prosperar porque la oposición está en minoría en ambas cámaras legislativas”.

Líderes demócratas del Congreso exigen una resolución que devuelva el derecho al Senado de autorizar cualquier ataque que se pretenda llevar a cabo en la política externa, a fin de evitar que Trump decida entrar en guerra sin el aval del Legislativo.

Según la Constitución, el Congreso estadounidense es el único poder que puede “declarar” una guerra, aunque los mandatarios han sido reconocidos como “comandante en jefe” de las Fuerzas Armadas, y los que han estado al frente del Ejecutivo lo han interpretado de acuerdo a sus intereses, según analistas.

El presidente Trump es cuestionado por la oposición legislativa y ha perdido aliados de la derecha pacifista en el movimiento político Make America Great Again (Hacer a Estados Unidos grande de nuevo), fundado por Trump en su campaña presidencial pasada, a meses de las elecciones este año a medio término de su mandato.

Los estadounidenses quieren que el presidente Trump baje los precios, no que nos arrastre a guerras eternas innecesarias, señaló Kaine en un comunicado. “Tenemos la obligación con los militares, sus familias y todos los estadounidenses de no cometer los mismos errores que cometimos en Irak y Afganistán”, anotó.

La operación “Furia épica” emprendida por EEUU e Israel contra el país persa, que comenzó con bombardeos en la madrugada del sábado para “descabezar” el poder iraní, logró dar muerte al líder supremo, el ayatola Alí Jamenei, y de altos jefes militares, pero no alcanzó el objetivo principal: la rendición del Ejército y la Guardia Revolucionaria para un cambio de gobierno.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, admitió que Israel tenía planeado atacar a Irán y que Teherán tomaría represalias, por lo que EEUU decidió participar con su aliado en el ataque conjunto de manera “preventiva”, aunque fueron sorprendidos con la resistencia y la contraofensiva persa, a pesar de los golpes recibidos por Teherán.

La Guardia Revolucionaria de Irán anunció hoy la ejecución de la 17ª oleada de la operación “Promesa Veraz 4”, que incluyó el lanzamiento de 40 misiles contra objetivos estadounidenses e israelíes. El cuerpo militar destruyó un radar estratégico estadounidense, FPS-132, en Catar y derribó varios drones durante las últimas horas.

De acuerdo con el comunicado de la CGRI, el objetivo era un destructor que repostaba combustible de un buque de suministro en la zona e Isa, en Bahréin, situado a unos 650 kilómetros de las costas iraníes.

Irán anunció que solo buques de China y Rusia pueden pasar por el Estrecho de Ormuz, en un “gesto de agradecimiento” por el apoyo a Teherán, y que al menos seis barcos con otras banderas han sido interceptadas en esas aguas por donde pasan el 20 % de la producción mundial de petróleo.