Una exhortación al “diálogo sincero y eficaz” hizo este domingo el Papa León XIV ante las amenazas de Estados Unidos contra Cuba, que soporta un brutal bloqueo económico por parte de Washington desde hace casi siete décadas.
Mostró su profunda preocupación por el agravamiento de las tensiones entre ambas naciones, en un contexto marcado por nuevas medidas adoptadas por la administración estadounidense que amenazan con endurecer aún más la ya delicada situación de la isla caribeña.
“Me uno al mensaje de los obispos cubanos, invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y cualquier acción que pueda aumentar los sufrimientos del querido pueblo cubano”, dijo tras el habitual rezo del Ángelus ante miles de fieles en la Plaza San Pedro, en el Vaticano.
Encomendó al pueblo cubano a la protección de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de la isla caribeña. “Que la Virgen de la Caridad del Cobre, madre de todos los hijos de esa amada tierra, los asista y los proteja”, subrayó.
Las expresiones del Pontífice llegan después de que el gobierno estadounidense publicara el jueves una orden ejecutiva con la que el presidente Donald Trump ha intensificado la presión para dejar sin petróleo y asfixiar a Cuba, a fin de lograr la caída del gobierno de La Habana.
Las pérdidas acumuladas por el bloqueo estadounidense contra Cuba superan los 170.000 millones de dólares. La medida coercitiva de Trump prohíbe operaciones con Cuba, Rusia, China, Irán y Corea del Norte. Tras los ataques contra Caracas, el pasado 3 de enero, EEUU amenazó con intervenir la isla, que en 1959 logró desligarse del dominio de EEUU tras el triunfo de la revolución cubana.
La orden ejecutiva de Trump contempla la posibilidad de imponer aranceles a los países que suministren crudo a la isla y justifica la medida alegando que Cuba mantiene una política hostil hacia su vecino del norte, hasta el punto de constituir -según el texto- una ´amenaza nacional´ para Estados Unidos, lo que ha sido rechazada por Cuba.
De otro lado, León XIV deploró que en las guerras en el mundo se cuenten víctimas civiles cuya muerte ha sido causada por acciones armadas que “violan la moral y el derecho” internacional.
Sostuvo que “los muertos y heridos de ayer y de hoy serán verdaderamente honrados cuando se ponga fin a esta intolerable injusticia”.
También pidió oraciones por los al menos 227 muertos en el derrumbe en una mina en el Norte de Kivu, en República Democrática del Congo, a consecuencia de las lluvias, tragedia ocurrida el último jueves en la localidad de Rubaya, en el este del país africano.
Asimismo, hizo un llamado a los fieles que oren por todos los que sufren a consecuencia de las tormentas que en los últimos días han azotado Portugal y el sur de Italia.
Por último, el Santo Padre deseó éxito a los organizadores y a todos los atletas que participarán en los próximos Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno en Milán-Cortina (Italia), y recordó la tradición de la tregua olímpica, una antigua tradición que acompaña la realización de estos eventos.
“Espero que todos aquellos que tienen la paz entre los pueblos en el corazón y que ocupan cargos de autoridad sepan realizar, en esta ocasión, gestos concretos de distensión y diálogo”, señaló al finalizar el Ángelus de este domingo en la Plaza de San Pedro.








