El Museo del Louvre en París amaneció cerrado este lunes 20 de octubre, tras el increíble robo de varias joyas de la colección de la corona francesa ocurrido el día anterior. La decisión fue tomada por “motivos excepcionales”, según informaron voceros del museo, dejando a cientos de turistas varados frente a la icónica pirámide de cristal, sin mayores explicaciones.
El asalto se produjo el domingo último alrededor de las 9:30 a. m., cuando cuatro personas encapuchadas accedieron a la Galería Apolo, donde se exhiben piezas imperiales. Usaron un camión con montacargas y motocicletas para llegar hasta el flanco sur del museo. Con herramientas de corte rompieron una ventana, ingresaron al primer piso y destrozaron dos vitrinas de seguridad. En total, robaron nueve objetos en una operación que no duró más de siete minutos.

Aunque lograron llevarse gran parte del botín, los ladrones abandonaron en su huida la corona de la emperatriz Eugenia, que fue hallada dañada cerca del museo.
La ministra de Cultura, Rachida Dati, calificó el hecho como una grave falla de seguridad. «Siempre se ha subestimado la protección del patrimonio», dijo en declaraciones al canal CNews. Por su parte, el ministro del Interior, Laurent Núñez, reconoció que el sector es un “punto débil” y confirmó que la investigación está en manos de un equipo de 60 personas. El robo es considerado un crimen organizado, posiblemente con participación internacional.
Desde 1998 no se registraba un robo de este tipo en el Louvre. Las autoridades ahora enfrentan duras críticas por la reducción del personal de seguridad, que ha perdido 200 puestos en los últimos cinco años. En junio pasado, los trabajadores del museo realizaron una huelga por este motivo.
El presidente de la casa de subastas Drouot, Alexandre Giquello, aseguró que será casi imposible vender las joyas tal como están, debido a su alto reconocimiento. Sin embargo, expertos como Arthur Brand advierten que podrían ser desmanteladas y vendidas por partes: “Es un desastre nacional. Estas piezas eran el orgullo de Francia”, dijo a CNN.
Este robo ha reavivado el debate sobre la fragilidad de la seguridad en los museos franceses, especialmente tras casos recientes en otras instituciones como el Museo de Historia Natural de París y un museo en Limoges. Mientras tanto, ocho de las nueve joyas robadas siguen desaparecidas.








