La mañana del lunes 7 de julio, pacientes del Hospital Santa Rosa, en la ciudad de Piura, denunciaron públicamente que no pueden acceder a exámenes médicos como endoscopías y colonoscopías debido a la desaparición de equipos especializados. Según el director del hospital, Dr. Óscar Requena, los instrumentos habrían sido robados, lo que ha dejado inoperativo el servicio de gastroenterología.
El hecho fue reportado inicialmente el pasado 2 de junio, cuando personal del hospital encontró las puertas del área de endoscopía forzadas y los armarios abiertos. Tras la inspección, se confirmó la sustracción de dos piezas clave: una caña de gastroscopia y otra de colonoscopía, valorizadas en más de S/35.000. Sin embargo, fuentes del hospital estiman que el perjuicio total podría superar los S/800.0001.
La situación ha afectado directamente a pacientes como la madre de Roxana Sernaqué, una mujer de 59 años que requiere hemodiálisis regular. “Mi madre necesita una colonoscopía urgente para detectar el origen de una hemorragia, pero los médicos nos han dicho que no hay equipos”, relató a RPP. Ante la falta de alternativas, muchas familias están considerando trasladar a sus parientes a clínicas privadas, aunque los costos son elevados.
El Ministerio Público, a través del cuarto despacho de la Primera Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Piura, ha iniciado una investigación por el presunto delito de hurto agravado. La fiscal adjunta Cintya Sernaqué Novoa ha dispuesto diligencias urgentes, entre ellas la constatación física del área afectada, la toma de declaraciones al personal de seguridad y la verificación documental de los equipos sustraídos.
El médico especialista Luis Ochoa Gutiérrez, quien también alertó sobre el caso, lamentó que el hospital haya quedado sin capacidad para realizar diagnósticos endoscópicos. “Ya no podemos hacer ningún tipo de diagnóstico porque no tenemos equipos”, declaró a medios locales.
Hasta el cierre de esta nota, el hospital no ha emitido un comunicado oficial sobre el avance de las investigaciones ni ha informado si se repondrán los equipos robados. Mientras tanto, los pacientes continúan a la espera de una solución que les permita acceder a servicios médicos básicos.









