El jefe de contraterrorismo del gobierno de Estados Unidos, Joseph Kent, dimitió hoy al cargo alegando que Irán no es una amenaza para Washington, como sostiene el presidente Donald Trump, quien admitió que los aliados no desean involucrarse en el conflicto.
“Mi conciencia no me permite apoyar la guerra que se libra en Irán. Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, señaló en un comunicado el exdirector del Centro Nacional Antiterrorista estadounidense.
Convertido en el primer alto funcionario en alejarse del gobierno, Kent es un veterano de las Fuerzas Especiales con 20 años de experiencia y su primera esposa, que también sirvió en el mismo cuerpo militar, murió en combate contra la agrupación extremista ISIS en Siria.
«Jamás podré apoyar que la próxima generación de hijos e hijas de nuestra nación luche y muera en una guerra que no beneficia en nada a nuestro pueblo”, expresó.
Después que EEUU ofreciera una recompensa de 10 millones de dólares por la cabeza de Ahmed al-Sharaa, el ex líder yihadista fue designado líder transitorio de la nación árabe, en enero del 2025, tras la caída del régimen de Bashar al-Assad. Se ha reunido en Washington al menos en dos ocasiones con el presidente de EEUU, Donald Trump, como aliados.
En 18 días de guerra, que amenaza con una escalada global, el ejército norteamericano habría sufrido más de 3.200 bajas, entre heridos y muertos, además el 43 % de las reservas de armas se perdieron, informó un alto funcionario de inteligencia iraní al medio persa Press TV.

La información, revelada por la cadena HispanTV, precisa que al menos 200 militares estadounidenses perdieron la vida y más de 200 resultaron lesionados solo durante la primera semana del conflicto, que comenzo el 28 de febrero con el asesinato del líder supremo persa, el ayatola Seyyed Alí Jamenei, y de algunos jefes militares.
En la cuenta personal de Truth Social, el presidente Trump admitió que la mayoría de los aliados de Washington no desean involucrarse en a operación militar de Estados Unidos contra Irán en Medio Oriente. “Nosotros los protegemos, pero ellos no hacen nada por nosotros, especialmente en momentos de necesidad”, subrayó.
“No somos parte del conflicto y no participaremos en las operaciones para abrir el estrecho de Ormuz”, por donde pasa e 20 % de la producción mundial de petróleo, dijo el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
El diario The New York Times informó, al citar a funcionarios anónimos, que el incendio de la semana pasada en la lavandería del portaaviones Gerald Ford duró más de 30 horas y provocó intoxicación por humo a decenas de militares. Estados Unidos ha negado que el enorme buque de asalto haya sido atacado por misiles iraníes.
En tanto, el gobierno de Israel anunció haber dado muerte en un bombardeo del máximo jefe encargado de la Seguridad Nacional de Irán, Alí Larijani, mano derecha del desaparecido Alí Jamenei, aunque Teherán no ha confirmado el suceso.
La Guardia Revolucionaria persa informó hoy haber lanzado la oleada 59 de la ´Operación Promesa Veraz 4´ hacia objetivos israelíes. Los misiles Qadr Emad, Fattah y Haj Qassem, además de drones, fueron dirigidos a las ciudades de Beit Shemesh, Tel Aviv, Jerusalén ocupada y las bases militares estadounidenses en Al Udeid, Ali Salem, Fujarah, Sheikh Issa y Erbil.









