“Vamos a elevar la recompensa a un millón de soles para quien brinde información sobre el paradero de Erick Moreno Hernández, conocido como ‘El Monstruo’”, declaró el Premier Arana ante el Pleno. Hasta el momento, el monto ofrecido es de S/ 500 mil, debido a órdenes de captura relacionadas con delitos como robo agravado, extorsión y microcomercialización de drogas.
No obstante, se sabe que el cabecilla de la banda ‘Los Injertos del Norte’ ya no se encuentra en territorio peruano. Habría dejado el país en 2021 y se habría establecido entre Brasil y Paraguay. Actualmente, estaría intentando cruzar a Bolivia para continuar sus actividades delictivas desde el extranjero.
Paso por Paraguay
Tras su salida del Perú, Erick Moreno se refugió temporalmente en Paraguay. Sin embargo, al ser advertido de un inminente operativo policial en su contra, huyó a Brasil. En ese periodo, modificó su apariencia: se dejó crecer el cabello y la barba, y habría pasado por una cirugía nasal.
El 26 de marzo, alrededor de las 10:30 a.m., abandonó su escondite rumbo a São Paulo, ciudad donde estaría bajo el resguardo del ‘Primer Comando de la Capital’ (PCC), considerada la organización criminal más poderosa de Sudamérica.
‘El Monstruo’ en Brasil
De acuerdo con informes policiales, Moreno operaba desde una favela brasileña con el respaldo del PCC. No obstante, se hacía llamar ‘Pccito’ y habría tomado el control de una facción interna, lo que generó tensiones con los líderes de esta organización.
Por esta razón, estaría intentando huir a Bolivia, ante el temor de ser capturado la policía brasileña llevó a cabo un reciente operativo contra el PCC o incluso traicionado por sus propios aliados.
En paralelo, las autoridades brasileñas han ofrecido una recompensa de un millón de reales (equivalente a unos 700 mil soles) por información que permita su captura. Esta suma representa un caso sin precedentes para prófugos extranjeros en el país.
Acusaciones contra la Policía
En un reciente video enviado a la Policía Nacional del Perú, Moreno reapareció con el rostro cubierto y la voz distorsionada, lanzando acusaciones contra algunos agentes policiales, a quienes señala por presunta corrupción.
“Lo que más me causa risa es que algunos policías que participaron en ese operativo hablaron conmigo y recibieron su platita. Y si contara quiénes más están involucrados, no seguirían allí”, manifestó.








