El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, consideró hoy necesario un frente regional ante los desafíos globales y rechazar cualquier intento de control hegemónico de las potencias.
En el marco del Foro Económico Internacional del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Ramdin defendió este jueves la necesidad de fortalecer la coordinación de los países de América Latina y el Caribe para lograr una respuesta unificada.
“Los países que creen que pueden resolver los problemas solos no tienen una propuesta realista”, sostuvo el diplomático surinamés en un panel del Foro, organizado por Panamá y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).
“Dado lo que está pasando en el mundo y el impacto en nuestra región, tenemos que repensar nuestro posicionamiento en el orden global. No sabemos hacia dónde vamos, pero sabemos que está evolucionando, tenemos problemas que hay que analizar”, expresó Ramdin, citado por CNN.
De acuerdo a la cadena estadounidense, el líder del organismo hemisférico dijo que “nos guste o no, tenemos que brindar una respuesta a esto, y la respuesta debe crear paz, democracias fortalecidas, gobiernos fortalecidos, mayor entrega de lo que necesitan las personas, mayor seguridad, derechos humanos mejorados y prosperidad”.
Resaltó las expresiones del presidente de Brasil, Lula da Silva, quien rechazó las ideas de control hegemónico de las potencias. El foro recibió el miércoles a varios presidentes de la región, que coincidieron en su llamado al diálogo y la cooperación.
Lula da Silva sostuvo que el proceso de unión latinoamericana y caribeña atraviesa uno de sus momentos de menor fuerza, “en un contexto global de ruptura del orden liberal, de resurgimiento del proteccionismo y el unilateralismo”, aunque sin hacer referencia a Estados Unidos.
“Nosotros, los latinoamericanos, tenemos el poder de construir nuestro futuro. De decidir que nuestros países pueden ser fuertes, prósperos y justos. Juntos, podemos transformar nuestra historia”, subrayó.
En un contexto donde EEUU agredió a Venezuela y secuestró al presidente Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, Lula señaló que “la única guerra que necesitamos librar es contra el hambre y la desigualdad y las únicas armas deben ser las inversiones, la transferencia tecnológica y el comercio justo y equilibrado”, informó la cadena latinoamericana Telesur.
Ante más de 4.000 asistentes, incluidos mandatarios de varios países, dijo que la división debilita a la región frente a los cambios globales. Consideró que “de opciones guiadas por el pragmatismo podríamos superar divergencias ideológicas y construir alianzas sólidas y positivas adentro y afuera de la región, esa es la única doctrina que nos conviene: seguir divididos nos hará a todos más frágiles”.
Evocó el legado del Libertador Simón Bolívar y el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, que sentó principios fundamentales para la convivencia regional, alertando que “dos siglos han pasado desde el Congreso de Panamá y vivimos uno de los momentos de mayores retrocesos en materia de integración”.
Citó como ejemplos de este retroceso, el colapso de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la cual “sucumbió al peso de la intolerancia que impidió la convivencia de visiones diferentes”, y el debilitamiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que no ha podido conseguir una única declaración “contra intervenciones militares ilegales” en la región.
Hizo referencia a factores externos que complican la unidad y la cercanía geográfica con Estados Unidos. “Sobre todo en el contexto en que recrudecen las tentaciones hegemónicas”. En medio de tensiones y amenazas, el gobierno de Donald Trump pretende recuperar el dominio de EEUU y controlar los recursos de la región, según admitió el magnate republicano.
De otro lado, el mandatario anfitrión del evento, José Raúl Mulino, sostuvo este jueves una reunión con el secretario de la OEA, Albert Ramdin, en la que abordaron la coyuntura geopolítica y el estado de las democracias del continente. Ambos coincidieron en impulsar iniciativas democráticas que fortalezcan la estabilidad regional.









