Un ataque armado dentro de una cevichería en la provincia de Huaura que costó la vida a tres personas ha encendido las alarmas en la región norte-chico de Lima. Ante la ola de violencia, seis regidores de la provincia han enviado una carta solicitando la declaratoria del estado de emergencia y la suspensión de las fiestas de aniversario de Huacho como medida de protesta.
El factum se registró en la tarde del viernes en la cevichería ubicada en la calle Juan Barreto del distrito de Hualmay. De acuerdo con las investigaciones, los sicarios —llegados en motocicleta— ingresaron al local, abrieron fuego contra al menos tres comensales y escaparon en segundos. Las víctimas fueron identificadas como Carlos Espinoza Reyes, Dennys Espinoza Castillo e Ismael Soria Vargas, este último trabajador de la municipalidad de Santa María.
La carta de los regidores indican que la provincia está “sumida en una ola de delincuencia y crimen organizado” y que la continuidad de las celebraciones, ante este escenario, resulta “inconveniente e irreparable”. Por ello, plantean tanto la declaratoria de emergencia como el duelo provincial.
Este suceso se suma a otros registros recientes de violencia en Huaura y Huacho: un vehículo del comisario fue incendiado sin detenidos, el cuerpo de una mujer fue hallado con señales de violencia en un descampado, y un joven fue asesinado en otro distrito de la provincia. Este cúmulo de episodios da cuenta de un deterioro sostenido de la seguridad ciudadana.
El reclamo – que pone énfasis en la falta de respuesta estatal frente al alza de homicidios y sicariato – genera presión para que el Gobierno central y las fuerzas de seguridad actúen con la misma urgencia que el pedido desde lo local. Si la declaratoria llega a concretarse, implicaría medidas excepcionales como la redirección de recursos, refuerzos policiales y posiblemente la suspensión de actividades públicas en la provincia.
La provincia de Huaura se convierte así en un nuevo foco de alarma para las autoridades en materia de seguridad. Lo que queda por ver es si el pedido de emergencia será atendido a tiempo o si la escalada de violencia habrá marcado un punto de no retorno.








