El Gobierno de Donald Trump ha llevado a Estados Unidos a abrirse varios frentes y hasta distanciarse de sus aliados europeos, situación que podría repetirse en América Latina debido a la geopolítica de Washington enmarcada en recuperar hegemonía en el mundo.
Trump, magnate de 79 años, advirtió este viernes con “imponer aranceles” a los países que no acepten que Groenlandia forme parte de EEUU, bajo el argumento de la seguridad nacional y la posible presencia de China y Rusia cerca de la gran isla ártica, pretexto similar utilizado en el caso del hemisferio occidental.
Durante un evento sobre atención médica en la Casa Blanca, Trump explicó a la prensa cómo ha utilizado los aranceles para obligar a otras naciones a cooperar en un plan para reducir los precios de los medicamentos en Estados Unidos, indicó Europa Press.
Trump ha insistido en el control de Groenlandia por considerarlo “vital para la ‘Cúpula Dorada’” que construye el país norteamericano, un escudo antimisiles similar a la ´Cúpula de Hierro´ que tiene Israel y que fue desvelado por la Casa Blanca en mayo de 2025.
Francia, Alemania o Suecia han enviado tropas a Groenlandia, administrada por Dinamarca, cuyas autoridades viajaron a Washington para reunirse en la Casa Blanca, que concluyeron sin un entendimiento sobre los planes de Trump, quien insiste en controlar la enorme isla cuya gran parte está cubierta de hielo pero cuenta con valiosos recursos naturales.
“No creo que las tropas en Europa influyan en el proceso de toma de decisiones del presidente ni en absoluto en su objetivo de adquirir Groenlandia”, señaló el jueves la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
Reino Unido, muy cercano a EEUU, se oponen a los esfuerzos de Francia e Italia por restaurar contactos directos con Rusia para poner fin al conflicto en Ucrania, informó el diario Político. Según el medio, la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, dijo que se necesitan “pruebas” de que Rusia “realmente quiere la paz”, pero “hasta ahora no ve eso”.
Político, de acuerdo a EP, asegura que Londres está decidido a continuar la presión sobre Moscú, lo que refleja una división entre los Estados europeos sobre la solución diplomática del conflicto bélico, iniciado el 24 de febrero del 2022.
Mientras, una delegación bipartidista de 11 legisladores estadounidenses llegó a Copenhague este viernes, informó CNN. “Queremos que sepan que les estamos muy agradecidos, y que las declaraciones del presidente [Donald Trump] no reflejan cómo se siente el pueblo estadounidense”, expresó el senador demócrata Dick Durbin.
Reportes de prensa indican que los congresistas se reunirán con miembros del Parlamento danés, y con la primera ministra, Mette Frederiksen, y el jefe del Gobierno Groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.
El presidente republicano además ha planteado que Canadá se convierta en el estado 51 de Estados Unidos, mayor presencia en Panamá para controlar el Canal del país istmeño y negocia actualmente con gobiernos de derecha en la región para instalar bases militares, a fin de frenar los avances de China y Rusia, sus potenciales rivales.
Estados Unidos pactó con Perú la venta de maquinaria por cerca de 1.500 millones de dólares para diseñar y construir una base naval en el Callao, provincia vecina a Lima, ubicada a unos 80 km del megapuerto de Chancay, al norte, construido con inversión china por más de 4.000 millones, anunció Washington.
La administración de Trump también libra otros «frentes de batalla» debido a su injerencia en América Latina, Irán, China y el conflicto en Ucrania, que recibió mucha ayuda durante el anterior gobierno de Joe Biden para enfrentar a Rusia.
De otro lado, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha respondido este viernes a las exigencias de EEUU al recordar que el consumo de drogas “está allá” y que este problema no puede resolverse solo desde México.
Exigió a las autoridades de su vecino del norte que intensifiquen sus propias acciones para detener el tráfico de armas e indicó que el 75% de las armas que se introducen a México provienen de Estados Unidos, según cifras del propio Departamento de Justicia estadounidense.
EEUU también se ha enfrentado a Colombia, Brasil y Venezuela y con el argumento del narcotráfico dispuso militarizar el mar Caribe para hacerle frente a los Carteles, pero el 3 de enero llevó a cabo una operación militar en Caracas que terminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro. Después Trump admitió estar interesado en controlar los recursos energéticos venezolanos.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, ha confirmado una reunión en Washington con Trump, el próximo 3 de febrero, para superar diferencias. Ambos líderes estuvieron enfrentados tras la acusación de Trump contra Petro de dirigir un “narcoestado”, haberlo incluido en la lista de Clinton de traficantes y retirar la visa a él y su familia para impedirles viajar a Estados Unidos.
A Brasil le aplicó en 2025 aranceles a las exportaciones del gigante sudamericano hacia el mercado norteamericano y pretendió que se liberara al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, sentenciado a 27 años de cárcel por intento de golpe de Estado y tratar de impedir que asumiera el mando el electo mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Asimismo, Trump anunció este viernes que pospuso una acción militar contra Irán, en parte porque Teherán afirmó que estaba cancelando las ejecuciones planeadas de manifestantes detenidos, aunque EEUU es aliado de Israel, que considera su enemigo al país persa.
“Nadie me convenció. Me convencí a mí mismo”, sostuvo Trump a los periodistas en la Casa Blanca antes de partir hacia Florida.
En la conversación telefónica entre los presidentes de Rusia e Irán, Vladímir Putin y Masud Pezeshkian, el jefe del Kremlin indicó que “las partes abogaron por una rápida normalización de la situación en torno a Irán y en toda la región”. Pezeshkian señaló la implicación de EEUU e Israel en la desestabilización de la situación que vive Irán.









