El Instituto Nacional de Salud del Niño (INSN) de Breña activó las alertas después de confirmar que, en lo que va de 2025, se han diagnosticado 53 nuevos casos de diabetes en niños menores de 18 años, una cifra mayor a la del año anterior. Lo más alarmante, según los expertos, es el aumento de la diabetes tipo 2, que antes se vinculaba casi únicamente a adultos, pero que hoy se presenta con más frecuencia en niños y adolescentes.
La doctora Paola Pinto, endocrinóloga pediátrica y coordinadora del Programa de Atención Integral al Niño Diabético (Paindi), mencionó que la diabetes tipo 1 se mantiene constante con un promedio de 30 a 40 casos por año, mientras que la tipo 2 presenta un aumento: aumentó de 4 diagnósticos en 2020 a 10 en 2025. “Estamos viendo un aumento de diabetes tipo 2, que es la diabetes del adulto, aproximadamente desde la pandemia. Antes veíamos al año tres casos; ahora vemos 12 aproximadamente” “Previo, atendíamos tres casos al año; ahora manejamos 12”, indicó.

La influencia de la pandemia y los nuevos estilos de vida son parte de la razón. Durante el encierro, numerosos niños estuvieron en casa sin hacer ejercicio y aumentando el consumo de alimentos poco saludables, lo que provocó un aumento en la obesidad infantil y, como resultado, en los diagnósticos de diabetes. En 2021 se registró el máximo histórico con 61 casos, de los cuales 13 correspondieron al tipo 2.
Los expertos señalan que los signos pueden no ser notados: sed intensa, hambre persistente, reducción de peso, fatiga inexplicable y aumento en la frecuencia urinaria, incluso durante la noche. En jóvenes, también pueden presentarse irritabilidad, somnolencia o manchas oscuras en el cuello y las axilas, denominadas acantosis nigricans, que indica resistencia a la insulina.
La doctora Angélica Valdivia, especialista en endocrinología pediátrica, enfatizó que un diagnóstico tardío puede acarrear serias repercusiones. “Los niños que reciben un diagnóstico tardío pueden enfrentar complicaciones típicas de adultos antes de cumplir 30 años”, advirtió. Entre ellas se incluyen problemas en la visión, riñones, nervios y vasos sanguíneos.
Desde la perspectiva de la nutrición, la experta Mayra Garay Rosadio subrayó que la formación en alimentación es fundamental para detener esta tendencia. “No se trata de obligar a seguir dietas restrictivas, sino de educar a los niños y a sus familias sobre cómo alimentarse de forma equilibrada”, afirmó. Sugerió dar prioridad a frutas con bajo índice glucémico, eludir jugos licuados y complementar la dieta con ejercicio diario.
El INSN de Breña atiende pacientes de todo el país, aunque la mayoría proviene de Lima, Callao, Trujillo, Piura y Arequipa, regiones donde la obesidad infantil muestra un incremento sostenido. En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemora cada 14 de noviembre, el instituto anunció una campaña gratuita de detección el miércoles 13, dirigida a menores de 2 a 18 años, con toma de glucosa, control de peso y orientación especializada.









