Por última vez: JNJ con dos días más, para reponer a Delia Espinoza

El retorno de la fiscal de la Nación suspendida, Delia Espinoza Valenzuela, quedó nuevamente en incertidumbre. El magistrado del Noveno Juzgado Constitucional, Juan Torres Tasso, optó por conceder “por última vez” un período adicional de dos días a la Junta Nacional de Justicia (JNJ) para que la reinstale en el cargo, conforme a lo establecido en la medida cautelar emitida el 10 de noviembre pasado.

La resolución, comunicada el martes 25 de noviembre, señala que si la JNJ no acata, se enviará copia al Ministerio Público para que actúe contra quienes incumplen órdenes judiciales. El primer término concluyó el lunes 24 a la medianoche, pero Espinoza no fue restituida, a pesar de que el juez había reiterado la notificación el 18 de noviembre después de un error inicial en la dirección indicada para la Procuraduría de la JNJ.

Foto: Exitosa Noticias

Simultáneamente, el juez desestimó la solicitud de Espinoza para declarar en desacato a la JNJ y destituir a Tomás Gálvez como fiscal interino. Asimismo, desestimó su petición de establecer una fecha y hora concretas para llevar a cabo la medida cautelar. De acuerdo con Torres Tasso, con esa solicitud la fiscal suspendida buscaba redirigir el mandato hacia el Ministerio Público y no a la JNJ, lo cual no era acorde a lo estipulado en la resolución. Así, si la notificación se envía hoy, el tiempo para reinstaurar a Espinoza finalizará el jueves 27 de noviembre a la medianoche.

Desición del PJ

Al salir de la sede judicial, Espinoza expresó su descontento con la decisión y alertó que la tardanza afecta su regreso, dado que el Congreso pretende votar en cinco días su inhabilitación por diez años. “Lo peor es que en exactamente cinco días van a querer en el Congreso destituirme, así de simple, porque lo que han votado hoy día corriendo quieren llamar al Pleno para deshacerse de mí”, alertó.

La fiscal suspendida calificó la decisión parlamentaria como una “venganza política” por haber presentado denuncias contra varios legisladores. “Ellos son juez y parte, reciben las denuncias y las archivan. No me perdonan por haber hecho mi trabajo con objetividad y con arreglo a la ley”, reclamó.

El caso de Espinoza refleja la tensión entre el Poder Judicial, la JNJ y el Congreso, en un escenario donde se cruzan procesos disciplinarios, medidas cautelares y acusaciones constitucionales que podrían definir el futuro de la conducción del Ministerio Público.