El día 24 de junio por la tarde, pescadores de los muelles de Pucusana y Punta Negra, al sur de Lima, reportaron la presencia inusual de grandes cantidades de pota y pejerrey varados en la orilla. A través del Rotafono de RPP, ciudadanos compartieron videos en los que se observa a personas recogiendo las especies marinas incluso con las manos, en una jornada de recolección improvisada que también fue aprovechada por vendedores y vecinos de la zona.
Aunque para muchos esta situación representó una oportunidad económica momentánea, los gremios pesqueros expresaron su preocupación por las consecuencias a corto plazo. En diálogo con RPP, Juan José Siles, dirigente del gremio de pescadores de Pucusana, explicó que la pota es una especie carroñera y depredadora, que al ingresar a la orilla persigue y consume peces pequeños como el pejerrey y la pintadilla.
“La pota depreda todo lo que encuentra a su paso. El pescado chico, al sentirse amenazado, se mete a la orilla, pero la pota también entra y se lo come. Ahorita todo es felicidad, se gana dinero, pero después ya no va a haber pescado chico en las orillas”, advirtió Siles.
El fenómeno ha encendido las alarmas en la comunidad pesquera, que teme un desequilibrio ecológico en la zona costera. Especialistas del Instituto del Mar del Perú (IMARPE) han iniciado una investigación para determinar las causas de esta alteración. Entre las hipótesis se barajan el cambio climático, la variación de las corrientes marinas y la contaminación, factores que podrían haber obligado a especies de aguas profundas como la pota a migrar hacia la costa.
Por ahora, no se ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el origen del fenómeno. Sin embargo, los pescadores insisten en que, si bien la bonanza es inmediata, el impacto sobre la pesca artesanal podría sentirse en las próximas semanas, especialmente en la captura de especies de orilla que sostienen la economía diaria de muchas familias.









